“La batalla más difícil tras la de la PAC va a venir en el debate entre las autonomías”

0
13

    Pese a este panorama, Ricardo Serra reconoce que “no hay que llevarse por desánimo, porque todavía queda mucho partido”, aunque es consciente de que “la realidad es que en estos Presupuestos europeos se va a recortar un 12,5% el dinero destinado a la agricultura que no nos puede dejar nada contentos, aunque también hay que ser conscientes de que en este periodo de crisis y en el contexto que hay en toda Europa era algo previsible, por lo que, sin dejar de estar preocupados, también se debe ser optimista y ver que, por lo menos, ya tenemos unos Presupuestos aprobados para el periodo 2014/20, que es muy importante”.

   En relación a la polémica abierta entre el debate de cifras de cómo va a repercutir estos recortes de la PAC, sobre todo después de que el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, dijera esta semana que no se iba a perder dinero, sino a ganarlo, el presidente de Asaja Sevilla no lo ve nada claro y aunque afirma que “ojalá que estemos equivocados y tenga razón el Ministerio, lo cierto es que las cuentas no nos salen, porque ha habido un recorte general en la partida de la PAC en el presupuesto de la UE en torno al 13% y para que las estimaciones del Ministerio cuadraran deberíamos contar con una partida adicional para políticas de mercados“.

   Unos recortes que se suman a los de muchas administraciones, aunque este hecho no representa para Ricardo Serra una “preocupación añadida, que siempre lo es, pero lo importante es que el 40% de los ingresos que recibe el sector es de la PAC y si de ese dinero le quitamos  lo que nos recortan de los fondos europeos, eso sí puede ser un verdadero problema”.

   Sin embargo, ante este panorama, se podría pensar que podría cundir el desánimo, pero el presidente andaluz de Asaja no se muestra en absoluto pesimista, ya que sigue confiando en “en el futuro del campo”, no sólo por las expectativas que se presentan, según los datos de la FAO por el aumento de población y la necesidad de cubrir la demanda de alimentos, sino porque existen alternativas si se saben encauzar. Y en este sentido, no puede evitar poner de muestra un asunto como la remolacha, donde se ha está dejando de producir en Andalucía por la falta de rentabilidad “cuando siempre ha dejado dinero, pero se empeñaron en cerrar todas las azucareras y al final han logrado que, como ejemplo, hasta haya faltado azúcar este año para cubrir la demanda de dulces navideños en la zona de Alicante”.

    De igual forma, es claro al asegurar sobre ese futuro, que uno de los principales riesgos que se corre “es el relevo generacional, ya que existe un envejecimiento que no se consigue rejuvenecer, a pesar de que existe una nueva generación que quiere volver al campo y tomar el relevo” pero al que le faltan medios para acabar de dar el paso. En este sentido, respalda la propuesta de que parte del dinero que consignará la UE al empleo juvenil se destine a este relevo generacional, “aunque lo veo complicado, ya que todavía se debe ver cómo se reparte y de qué modo esas partidas”.

    En su entrevista con agroinformación.com, Ricardo Serra también ha querido analizar la actualidad del sector, destacando especialmente  la Ley de la Cadena Alimentaria, “que era uno de los capítulos estrella del programa del PP y que, aunque aún está en fase de tramitación, va en la dirección adecuada”, aunque asume que todavía queda mucho debate por delante hasta su concreción final. Así como el acuerdo de sostenibilidad del precio de la leche, “en el que se están  dando pasos importantes pero en el que no hay que engañarse, porque es un problema muy difícil de solucionar” o el cierre de explotaciones, que “es algo que nos preocupa a todos y ante el que las administraciones deben adoptar algún tipo de medidas”.

    Ricardo Serra insiste en que “hay que estar preocupados”, pero también en que nadie deje dejarse llevar por el desánimo hasta que todas las cifras estén encima de la mesa y se sepa realmente qué va a pasar con la PAC en los próximos seis años, aunque quizás lo que más lamente es que con todo lo que se tiene aún que discutir “la batalla más importante es la que se va a dar en el reparto nacional, entre las autonomías”.