EFE.- La travesía tiene, entre sus objetivos, comprobar el impacto del cambio climático en el Ártico y constatar el daño que causaría un futuro vertido petrolero en el ecosistema local, según dijo Greenpeace. Sanz participa en una expedición que comenzó el 14 de julio y concluirá el día 20 y con la que quiere contribuir a crear conciencia sobre la importancia de conservar el Ártico tal y como está e impedir su explotación comercial, fundamentalmente para la pesca industrial y la extracción de petróleo. Más de tres millones de personas, ha informado la organización, se han unido ya a la campaña para que las empresas petroleras abandonen el Ártico. Según un informe de Greenpeace, el Ártico podría quedar sin hielo dentro de 10 o 20 años, con graves efectos sobre la población, la fauna y flora, y la economía.

×