Alertan de la reducción drástica del tratamiento aéreo de la mosca del olivo

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    UP recuerda en este sentido que el departamento de Agricultura tiene la obligación, según la normativa vigente, de llevar a cabo tratamientos aéreos contra la mosca del olivo en las tres comarcas catalanas más afectadas por la plaga: Baix Ebre, Montsià y Ribera d’Ebre.

    Estos tratamientos se realizan desde finales de la década de los 80 y han sido cofinanciados en diferentes épocas por la Unión Europea, el Estado español y el Gobierno catalán.

    Desde el año 2010, dejaron de contar con la aportación estatal y se hizo cargo solo el Departamento de Agricultura.

    El tratamiento aéreo de la plaga de forma conjunta para todo el campesinado permite optimizar los recursos materiales y económicos y, sobre todo, mejorar la eficacia del control.

    La mosca del olivo (Bactrocera oleae) es una plaga del cultivo del olivo considerada endémica en las Terres de l’Ebre. El tratamiento para su control es obligatorio donde determina la administración para reducir las poblaciones de mosca a niveles aceptables para la producción del aceite de esa zona, así como los tratamientos que tienen que realizar los aceiteros del resto de las comarcas de Tarragona y el sur de Lleida, donde se concentra la mayor parte de la producción de oliva y aceite de Cataluña.

    UP recuerda que cuando la población de la mosca del olivo es muy elevada en las comarcas endémicas se desplaza rápidamente hacia otras zonas, en este caso hacia la Terra Alta, Priorat, Baix Camp o Tarragonès en busca de nuevas fuentes de alimentación.

    De este modo se pone en peligro parte de la producción de oliva y aceite en un sector ya muy afectado por la bajada de los precios y por las importantes sequías de las dos últimas campañas.

    Por todo ello, UP pide al departamento de Agricultura que ayude a promover sistemas alternativos de lucha contra esta plaga y refuerce el asesoramiento a los agricultores, especialmente a través de las Agrupaciones de Defensa Vegetal.

    "Mientras estos sistemas alternativos no estén bastante contrastados y sean asumibles, es imprescindible mantener el tratamiento aéreo contra la plaga", concluye el sindicato.