La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, ha afirmado que Andalucía jugará «un papel activo» en el debate de la PAC y, con este fin, el Gobierno andaluz trabaja «intensamente» a través de diversos grupos de trabajo que analizan propuestas relativas, entre otras cuestiones, a garantizar que la futura PAC siga contando con un presupuesto comunitario «fuerte». Ortiz ha defendido también que esta política europea debe mantener «la población en el medio rural y el tejido productivo de nuestros pueblos», equilibrar la cadena de valor y mejorar la posición negociadora de los productores, «que obtienen la mayor parte de la renta del mercado».

La titular de Agricultura ha hecho estas declaraciones durante la inauguración de la jornada ’30 años de PAC en España’ que organizan Editorial Agrícola y Asaja Sevilla. En el acto de apertura también han participado la presidenta de la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE), Lourdes Zuriaga, el presidente de la Asociación Española de Economistas Agrarios (AEEA), Tomás García Azcárate, el presidente de Oleoestepa, Alfredo García, el director de Editorial Agrícola, Jesús López, y los ex consejeros de Agricultura Leocadio Marín, Paulino Plata, Isaías Pérez Saldaña y Elena Víboras.

Andalucía ha sabido adaptarse a  las reformas de la PAC a pesar de «perder» 900 millones este marco

En su discurso, Carmen Ortiz ha destacado que Andalucía es «una de las mayores beneficiaras de la Política Agrícola Común», al ser el destino de alrededor de 1.900 millones de euros al año y haber recibido en las tres últimas décadas más de 45.000 millones de euros en ayudas directas y de desarrollo rural. Unos incentivos que, como ha afirmado la consejera, «no sólo han supuesto una red de seguridad para los productores, sino que también nos ha permitido desarrollar un potente tejido agroindustrial».

La consejera ha comentado también que desde 1986, la renta agraria de Andalucía se ha incrementado un 54% en términos constantes y ha valorado que en 2016 las exportaciones agroalimentarias hayan «superado la barrera de los 10.000 millones de euros». Desde 1995, el valor de estas ventas en el extranjero se ha multiplicado por cuatro.

La superficie media de las explotaciones ha crecido desde casi once hectáreas en 1989 hasta 18 hectáreas actualmente; y el empleo agrario asciende hoy ronda los 220.000 ocupados.

En cuanto a las sucesivas modificaciones que ha sufrido la PAC, la titular de Agricultura ha valorado que el campo andaluz «ha sabido adaptarse a los cambios», pero ha lamentado que la última reforma haya sido «especialmente dañina para Andalucía, sobre todo por decisiones a nivel nacional». Carmen Ortiz ha recordado que la Comunidad Autónoma pierde 900 millones de euros en el presente marco (286 millones de euros de desarrollo rural y 616 millones de euros de ayudas directas) por la aplicación del recorte lineal, por primera vez, a los beneficiarios de menos de 5.000 euros y por el «injusto reparto de ayudas asociadas». El reglamento actual excluye de estos incentivos a sectores andaluces de gran importancia social y económica que se encuentran en riesgo de abandono, como el olivar de secano en pendiente, el trigo duro o la uva pasa; y da un apoyo insuficiente a la remolacha de siembra otoñal, el ganado caprino y los frutos de cáscara de secano y en pendiente.

A estas cuestiones se suma, como ha denunciado la consejera, que en España «tampoco se han aplicado herramientas que ha dispuesto Bruselas para hacer un reparto más equitativo de las ayudas», como establecer un máximo de subvenciones por explotación o una mayor reducción para quienes perciben más de 150.000 euros.

2017 será un año clave para conocer los retos de futuro de la PAC y para saber cómo quedará el Brexit

Por otro lado, Carmen Ortiz ha admitido que a nivel comunitario se han logrado avances en cuanto a los mecanismos de gestión de mercados, como la actualización de los precios de retirada y el fortalecimiento de las organizaciones de productores e interprofesionales. Sin embargo, «la última reforma se ha quedado corta en este aspecto fundamental para equilibrar la cadena alimentaria», ha recalcado la consejera.

La titular de Agricultura ha afirmado que 2017 «será clave para definir cómo será la PAC después de 2020» porque la Comisión Europea presentará a finales de año una estrategia; se está negociando el Reglamento Omnibus, que modifica los cuatros reglamentos más importantes de esta política y «podría sentar precedentes de cara a la futura reforma»; y está pendiente conocer los efectos del Brexit sobre la negociación presupuestaria. A esto se suma el anuncio de la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, de la celebración a finales de marzo de una conferencia, abierta a los agentes del sector, para fijar la posición española y abrir un debate.

«En estos momentos previos al debate de la PAC, lo que toca es analizar lo que funciona y lo que no, ver lo que están haciendo otros países y pensar cómo podemos reforzar la política más importante que aún perdura a nivel europeo», ha explicado Carmen Ortiz, que ha afirmado que la PAC «seguirá siendo muy necesaria para hacer frente a los grandes retos» del sector.

Entre estos desafíos, la consejera ha destacado algunas cuestiones universales, como la globalización, el crecimiento de la población mundial o el cambio climático; y otras particulares de Europa, como el relevo generacional, el aumento de la participación de la mujer o la mejora de la competitividad y sostenibilidad de las explotaciones agrarias.

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