Aragón cuenta con dos aeronaves no tripuladas contra los incendios forestales

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EFE.- Aragón es la primera comunidad autónoma que se sirve de este tipo de aeronaves, que ha presentado hoy a los medios de comunicación el consejero en funciones de Medio Ambiente de Aragón, Alfredo Boné, en el Centro Internacional del Agua y Medio Ambiente (CIAMA) en La Alfranca (Zaragoza).

Estas dos aeronaves sin piloto, diseñadas por la empresa aragonesa Inda y con una autonomía de unas dos horas, siguen una ruta programada desde el puesto de mando avanzado a unos 300 metros de altura para captar la evolución del fuego en la superficie, aunque puede alcanzar hasta los 2.000 metros.

A través de varias cámaras, las aeronaves, que pesan quince kilos y medio y alcanzan una velocidad de cien kilómetros por hora, captan las imágenes de la zona incendiada y las trasmiten a tiempo real al puesto de control, que puede estar situado hasta a cuarenta kilómetros de distancia.

Este sistema para extinguir incendios permite trasmitir datos también durante la noche al no necesitar pilotos, a diferencia de los helicópteros tripulados que se utilizaban hasta ahora, una ventaja que contribuirá a conocer la evolución del fuego durante la noche y a programar mejor los dispositivos "a primeras horas de la mañana, que suelen ser las mejores horas para trabajar", ha precisado Boné.

"Más que agilizar las labores, nos va a proporcionar información que antes no teníamos para planificar mejor las actuaciones del día siguiente", ha comentado.

Además, ha añadido, es un "elemento complementario" para incrementar las medidas de seguridad en las labores de extinción de incendios.

Aragón es la primera Comunidad Autónoma que incorpora este sistema de aeronaves sin pilotos, con una inversión de 60.000 euros, lo que supone sólo el 0,2 por ciento del presupuesto que se destina a la campaña de prevención y extinción de incendios, que alcanza los 20 millones de euros.

En lo que va de año, se han registrado en Aragón doscientos incendios que han calcinado trescientas hectáreas, y se prevé que se declaren otros doscientos hasta finales de año, ya que la media anual es de cuatrocientos, ha explicado Boné.