Arias Cañete asume que Alemania y su entorno son el mayor enemigo en el debate de la PAC

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    El ministro ha explicado que la PAC debe tener en cuenta, en especial, “la muy peculiar estructura de España, donde se producen desde cultivos tropicales hasta los continentales, todas las frutas y hortalizas, un potencial de viñedo espectacular, un sector del aceite de oliva donde somos líderes mundiales, y un sector ganadero muy intensivo y con un régimen muy peculiar”.

     A la entrada de la segunda jornada del Consejo de Ministros de Agricultura que se celebra en Bruselas, Arias Cañete ha manifestado a los periodistas que “todos estos aspectos exigen un tratamiento diferenciado que queremos trasladar”. No obstante, el ministro ha reconocido que hay un bloque de países, liderados por Alemania, que regionalizaron sus ayudas, que tienen otra problemática y que no son partidarios del modelo que quiere España”. Por lo tanto, el ministro piensa que habrá que buscar un arbitraje, una solución de compromiso “y en eso vamos a trabajar todo el día”.

    El ministro ha recalcado que en la jornada de ayer, que fue “muy intensa”, se mantuvieron encuentros bilaterales con los grandes países agrarios, y aproximaron posiciones con Alemania, Francia, Polonia y con Italia. No obstante, el ministro ha precisado que la reunión bilateral más importante se produjo con la Comisión Europea, donde España planteó tres prioridades básicas y ocho accesorias.

     No obstante, el ministro ha avisado de que todavía existen posiciones encontradas en el seno del Consejo, ya que hay distintos bloques. En concreto, el ministro ha explicado que los nuevos países que se adhirieron a la UE tienen problemáticas específicas; y otros que abandonaron el sistema de pago único y fueron a un sistema de pago regionalizado, “y no quieren que países como España, que mantiene una agricultura muy diferenciada, podamos tener la flexibilidad necesaria para que la convergencia interna de las ayudas y las transferencias de fondos unos agricultores a otros sean más limitada, y que podamos tener pagos acoplados para apoyar determinados sectores que lo necesitan, como puede ser el ganadero”.

     Por lo tanto, Arias Cañete ha apuntado que la discusión sigue de “manera intensa”, y se prevé una jornada dura, aunque espera que “podamos llegar a un compromiso razonable, sobre todo teniendo en cuenta el voto de la Parlamento Europeo que marcó una senda determinada y no sería lógico que el Consejo se aparatara mucho o entrara en colisión”, ha asegurado.

Prioridades españolas

    Sobre las prioridades españolas, el ministro ha explicado que es absolutamente fundamental la convergencia interna. Así, el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y las CCAA tenía como eje básico que las transferencias de fondos entre territorios y sectores productivos fueran limitadas. “Por eso España trazó con otros países como Irlanda una estrategia común para limitar el nivel máximo de transferencia de fondos en el interior de cualquier Estado miembro”.

    Según el ministro, “esto ha funcionado bien, la Presidencia irlandesa lo había puesto en el documento de compromiso, y esperemos que siga estando esa propuesta de la Presidencia, que está en línea con lo que ha dicho el Parlamento Europeo”.

     Asimismo, Arias Cañete ha expuesto que la segunda prioridad que remarcó España es la relativa a que los cultivos permanentes tengan un carácter especial dentro del reverdecimiento o greening, para considerar su potencial medioambiental, sin exigencias adicionales.

     “Y la tercera línea roja era que tuviéramos un porcentaje suficiente de ayudas acopladas e incluso que pudiéramos incluir aquí cultivos como el algodón o el tabaco que no estaban incluidos inicialmente, para que puedan tener un apoyo diferencial”, ha precisado.

VIñedos y aceite

     El ministro ha explicado que la delegación española ha trabajado en otros temas, como la prórroga de las cuotas en el sector azucarero donde hay muchas diferencias entre los Estados miembros. En este sentido, Arias Cañete ha asegurado que España está entre los países que defiende la prórroga hasta 2020. Sobre la licitación de los derechos de plantación en el viñedo, “España defiende un incremento máximo de potencial productivo del 0.5 por ciento, mientras que la propuesta que está encima de la mesa es del 1 por ciento”.

    Al mismo tiempo, “hemos pedido que haya precios de desencadenamiento al almacenamiento privado de aceite de oliva y, en materia de desarrollo rural, hemos propuesto otras modificaciones para posibilitar mejores actuaciones de los mecanismos de apoyo dentro del segundo pilar”, ha añadido.