EFE.- Arias hizo estas manifestaciones en conferencia de prensa en respuesta a las palabras del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que ayer visitó en Lugo las instalaciones de la empresa publica Xenética Fontao, donde valoró la apuesta de su Gobierno por la genética para ahorrar costes en las explotaciones agrarias.

Según el diputado, lo que hizo el anterior Gobierno provincial, del Partido Popular, en la granja ‘Gaioso Castro’ está "rozando el delito".

El responsable de Ganadería de la Diputación explicó que cuando llegaron al Gobierno provincial había en la granja experimental 171 reses, muchas de ellas afectadas por diversas enfermedades, que no habían sido detectadas porque entre los años 2004 y 2005 no se había realizado "ningún control sanitario" de la cabaña y las instalaciones carecían de licencia de actividad como explotación agropecuaria.

Entre los animales enfermos, incluso se encontraba una de las vacas emblemáticas de la explotación, Salena, adquirida por la Diputación de Lugo en Canadá y que en su día había sido la número 1 de España por ICO, el índice genético establecido por CONAFE para valorar la morfología de las reses y la calidad de la leche que producen.

Salena, que fue durante años donante de embriones para mejorar la genética de las granjas lucenses, estaba infectada, al igual que otros cinco animales de la granja, por Neospora, un parásito que provoca abortos y partos prematuros en las reses.

Además, el 68% de la cabaña, un total de 113 animales, dio positivo por BVD, una enfermedad que provoca continuas diarreas en los terneros, hasta el punto de que puede provocarles la muerte.

Otro 40% de la cabaña, unas 70 vacas, tenía IBR, un virus que también provocó un gran número de abortos en las vacas preñadas que había en aquel momento en la granja.

Arias explicó que, además, hubo un alto índice de mortalidad, tanto en animales adultos como en terneros lactantes, por otro tipo de infecciones intestinales.

Para solucionar esta situación, aclaró Arias, la Diputación de Lugo solicitó el alta en la Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera (ASDG) de Castro de Rei y puso en marcha el programa zoosanitario al que "todo ganadero está obligado por ley".

Aparte de los sacrificios, hubo que aplicar 2.150 dosis de desinfectantes y 2.724 vacunas para erradicar los virus que infectaban la cabaña.

Actualmente, precisó el diputado, la granja tiene 130 cabezas de ganado frisón, de las que 50 están en ordeño, y todas están sanas. La producción anual supera los 430.000 litros al año, lo que supone un incremento del 30% desde la llegada del Gobierno bipartito.

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