Pese a que el propio Gobierno ya ha reconocido oficialmente que no ba a haber marcha atrás y, como mucho, ha dejado en el aire una promesa sin concretar de que se revisará esta cuestión dentro de "dos meses", prácticametne al tiempo que las elecciones europeas, la organziación agraria señala en una nota que la última reforma tarifaria aprobada por el Gobierno en agosto agrava el problema de costes eléctricos, "abocando a la actividad agrícola de riego a un callejón sin salida. A los regadíos modernizados, los condena a la ruina económica, ya que abocados a consumir más energía por los nuevos sistemas de riego, no podrán asumir las nuevas tarifas, ni podrán responder a las deudas contraídas por las inversiones realizadas. La actividad de riego dejará de ser rentable y  muchas explotaciones acabarán abandonadas".

     Por eso consideran que la última subida eléctrica de agosto pasado "no es igual además para todos los sectores. Mientras es benévola con la industria básica, castiga cruelmente a la agricultura por la temporalidad de sus suministros, para la que ha significado un aumento medio de más del 20%. Las comunidades de regantes más perjudicadas tendrán que pagar hasta un 40% más de coste por la energía".

    Asimimso, se recuerda que el Ministerio de Industria sigue anunciando nuevas subidas de las tarifas, "sin valorar que, de ese modo, muchas explotaciones de riego están abocadas a la desaparición y consecuentemente, a la destrucción de empleo y riqueza, y a la marginación y despoblación del medio rural".

Existen soluciones para el campo

    Pese a este panorama ASAJA Córdabainsiste en que "sí hay soluciones. Y esas soluciones pasan por una factura adaptada a los parámetros de consumo del regadío, que no obligue a los agricultores a pagar durante todo el año por unos términos de potencia que sólo necesitan unos meses".

    Por eso se demanda al Ministerio de Industria "un trato justo, que no castigue el tipo de consumo de la agricultura de regadío, principal motor económico y generador de empleo de muchas zonas rurales andaluzas".
   
    Las principales reivindicaciones de los regantes españoles se basan en facturar por la potencia real regsitrada y no por la potencia teórica contratada, para evitar pagar todo el año aunque no se riegue.

     Adaptar la norma para que en un único contrato de suministro los consumidores puedan hacer dos modificacione de la potencia contratada en el plazo de 12 meses.
 y aplicar conratos de temporada con distintas condiciones de suministro para un mismo punto de consumo sin penalizaciones.

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