Asturias reivindica que la cultura de la sidra sea nuevo patrimonio de la humanidad

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    Ha calificado a la bebida asturiana como la "sidra por antonomasia", que "identifica al Principado" y ha dicho que está convencida de que cumple plenamente los objetivos que promulga la Unesco sobre la diversidad cultural.

    Ahora se abre un proceso que se inició hace unos años en el que se han de asentar las bases documentales y científicas que avalen la candidatura de la sidra, profundizando en su investigación con la elaboración de la documentación técnica y soportes audiovisuales.

    La candidatura cuenta con su mayor apoyo en el estudio y la historia de esta bebida que ha realizado desde el año 2000 Luis Benito García.

    En 2008, García expuso su tesis "Sidra y manzana en Asturias: sociedad, producción y consumo de 1875 a 1936" y ha escrito numerosos artículos y ha publicado varios libros sobre cultura y bebida, uno de ellos, "Las representaciones de la sidra", que ha ganado el Premio Gourmand.

    El experto señala que su intención es completar la historia de la sidra de "forma seria, científica y rigurosa", para lo cual es preciso recabar información sobre su evolución desde 1778, cuando el puerto de Gijón se abrió al tráfico marítimo hasta la actualidad.

    Ha indicado que la sidra, que tuvo que competir con bebidas de mayor graduación y mejor consideradas, logró ser el producto distintivo regional ante la dificultad de elaborar vino en Asturias o traerlo de fuera del Principado por su alto coste.

    Sobre su evolución, García ha resaltado que se descubrió una mejora en su consumo gracias a su escanciado y ha repasado los diversos recipientes en los que ha sido servida, desde las vasijas de madera hasta la botella.

    Ha resaltado que el uso del vaso supuso la socialización alrededor de su consumo, ya que el precio del cristal provocó que el lagarero solo ofreciera uno compartido por todos los bebedores.

    Además de su importancia social y singularidad la sidra sustenta a una importante industria repartida por todo el territorio que genera actividad y empleo en la región mediante un producto que en los últimos años ha incrementado su presencia y profesionalización, ha recalcado la consejera.

    En Asturias hay 93 lagares que en 2012 produjeron 16,5 millones de litros de sidra espumosa, 26 millones de litros de la natural y 180.000 millones de litros de mosto, mientras que los 25 establecimientos que pertenecen a la denominación de origen han rellenado más de dos millones de botellas.