Agroinformación.-Australia creará un impuesto para penalizar a los grandes emisores de CO2, uno de los principales causantes del efecto invernadero y el cambio climático.

La tasa será a partir del año que viene  unos 17,3 € la emisión de cada tonelada de dióxido de carbono, según comentó la primera ministra australiana, Julia Gillard. Con esto, Australia pretende reducir 159 millones de toneladas de CO2 al año para 2020.

"Como nación, habia que poner precio al carbono y crear un futuro con energía limpia", ha dicho Gillard, al anunciar el plan del Ejecutivo, que ya cuenta para que sea aprobado en el Parlamento.

La medida, que entrará en vigor a partir del 1 de julio del 2012, afectará a las compañías que emitan al menos 25.000 toneladas de CO2 al año, unas 500 empresas contaminadoras, principalmente del sector eléctrico, minero y de la energía.

El impuesto aumentará anualmente un 2,5 % hasta 2015, año en que se dará paso a un esquema de emisiones parecido al de la UE donde el mercado internacional fijará los precios.

Este plan, es considerado como uno de los más ambiciosos después del sistema creado en la UE en 2005 para regular las transacciones de derechos de emisión entre los sectores más contaminantes.

Australia contribuye con el 1,5 % de la emisión global de CO2, menos que EE UU, China, Rusia, la India y Japón, pero es una de las naciones más contaminantes del planeta en términos per cápita.

El líder de la oposición, el conservador Tony Abbott,  comentó que el plan del Gobierno australiano no ayudará a mitigar el cambio climático, ya que se prevé que China y la India aumentarán sus emisiones un 500 y un 350 %, respectivamente.

Abbott exigió que Australia afronte el cambio climático en "un contexto internacional apropiado".

Australia, depende de  un 80 % del carbón para generar electricidad, tiene previsto cerrar para 2020 la mayoría de las centrales eléctricas de carbón, promover las inversiones en el desarrollo de energías limpias y el desarrollo de tecnologías menos lesivas al medio ambiente.

Camberra destinará en los próximos tres años 6.938 millones de euros para apoyar a la industria afectada por el impuesto, principalmente en el sector siderúrgico, del aluminio y zinc, así como las papeleras.

A partir de 2013, el Gobierno establecerá un fondo de 7.542 millones de euros para promover en los próximos cinco años las inversiones en energías limpias y renovables.

Las autoridades también otorgarán 11.313 millones de euros en reducciones tributarias. El impuesto excluye al sector agrícola, aunque afectará al diesel que utiliza el transporte pesado a partir de 2014.

×