Biocultura, de la alternativa al negocio

0
3

    "El sector que menos nota la crisis es el de la producción ecológica", ha afirmado Parra, para quien la coyuntura actual ha venido bien a este tipo de productos, pues ha hecho que mucha gente se replantee "el despilfarro y el elevado consumismo, que no lleva a ninguna parte".

    Frente a esas actitudes, la ecología presenta una alternativa no solo alimentaria sino también vital: Biocultura integra productos textiles y de calzado, terapias, cosméticos, artesanía e incluso ofertas culturales y educativas para los más pequeños, a quienes se dedica el festival ecológico "Mamá Terra".

   La alimentación sigue siendo la protagonista de la feria, con más de 10.000 productos certificados, aunque su variedad ha ido creciendo con los años y no se limita a productos hortofrutícolas, sino que alcanza todo tipo de alimentos, como carnes, helados, azafrán, miel, aceitunas, quesos, pan o bebidas.

    En Biocultura se puede probar cerveza, quesos y ternera ecológica en algunos de los más de 200 expositores con que cuenta la feria, en los que también se ofrece pizza, productos de panadería, aceite, café e infusiones, todo ellos con certificados de producción ecológica.

   La empresa alemana Dr. Groeg presenta en Biocultura su línea de productos extraídos del coco, como leche, azúcar, aceite o manteca, entre cuyas ventajas destacan, según sus responsables, sus propiedades anticancerígenas, reguladoras de la tiroides, y metabolizadoras de la grasa superficial, además de ser "el mejor protector solar".

   Los responsables de Nectum d’Avet, una empresa andorrana, han recuperado "una receta perdida" de un jarabe de piñas de abeto pirenaico, utilizado antiguamente como expectorante y contra el dolor de garganta, y con la que también elaboran otros productos, han explicado a EFE.

    Las piñas son recolectadas entre agosto y octubre y se maceran durante cerca de un año con azúcar ecológico; el resultado es, según sus creadores, un producto "exclusivo del Pirineo" con el que se producen caramelos, jabón y un vinagre "excepcional" y utilizado, entre otros, por Ferrán Adrià.

    Entre los expositores también destacan quienes convierten al ciudadano en protagonista de su propia producción, como Madre Tierra, que lleva veinticinco años produciendo semillas ecológicas. Actualmente cuenta con un catálogo de 125 de semillas, tanto de hortalizas como de flores, plantas aromáticas o para germinar.

    Es el caso también de la asociación Reforesta, promotora de huertos compartidos, que conecta a quienes cuidan su propio huerto con personas o entidades que tienen terrenos y los quieren ceder temporalmente a cambio de compartir las cosechas, y cuya última iniciativa se pondrá en marcha en marzo en Torrent (Valencia).

    La salud también tiene espacio en Biocultura, donde hay una amplia oferta de terapias, productos cosméticos o higiénicos, junto con la moda, a través de prendas de vestir y zapatos hechos con materiales ecológicos, e incluso la bisutería, como la que presenta Vera Navarro hecha con la "hierba dorada".

    La presentación de esta cuarta edición de la feria en Valencia se ha hecho, por expreso deseo de sus organizadores, sin la presencia de responsables políticos, de quienes la directora de esta cita ha dicho que tienen que "rectificar muchas cosas".