Calidad y control de importaciones, claves para los frutos secos, según foro

0
11

EFE.- COAG ha señalado que en este foro se ha constatado que, aunque tenemos capacidad productiva para hacer frente a parte de la demanda mundial, es "absolutamente indispensable" mejorarla y aumentarla a través de un plan de reconversión estatal de las plantaciones de frutos de cáscara para arranque y plantación de nuevas variedades.

A su juicio, es necesario que esta iniciativa se plantee con el objetivo de modernizar las estructuras productivas y renovar aquellas variedades inadaptadas a las demandas de los consumidores, ha señalado COAG en un comunicado.

Asimismo, es "imprescindible" diferenciar la calidad de nuestras producciones y controlar "exhaustivamente" el volumen y calidad sanitaria de las importaciones, así como de las mezclas de producto importado con producto estatal, a través del control de la trazabilidad y el etiquetado.

En este sentido, es necesario avanzar en la inspección y el control de la calidad en frontera y en los puntos de venta, especialmente en lo relativo al origen en el etiquetado.

Ha abogado por que la Administración debe aplicar "sin vacilaciones la legislación actualmente vigente y debe aumentar sus esfuerzos en la protección de los frutos secos españoles, y en particular, de la almendra".

Asimismo, y dentro de este marco de calidad y la diferenciación de los frutos secos frente a las producciones de terceros países, se deben plantear figuras de protección de la calidad del producto español a nivel general, o bien a través de indicaciones de calidad de zonas de producción en particular.

La organización agraria ha señalado que tras el desacoplamiento de la ayuda comunitaria a la superficie de frutos de cáscara en 2012, los Estados Miembros podrán seguir complementando la citada ayuda -como ha ocurrido en España hasta ahora- con las correspondientes ayudas nacional y autonómica, aún cuando el apoyo comunitario pase a pago único.

Por esta razón, ha reclamado que se mantenga la ayuda estatal y autonómica vinculada a la superficie que percibe el sector en las condiciones establecidas en la actualidad y recogidas en el acuerdo con el sector de 2004, tras producirse el desacoplamiento de la ayuda comunitaria en 2012.

La ayuda acoplada a la superficie "ha permitido el mantenimiento y mejora del sector y, dada la situación de precios que viene atravesando, sigue siendo imprescindible para la supervivencia del mismo", ha concluido la organización agraria.