Por otro lado, el conseller ha afirmado que el sector tiene puntos fuertes que invitan al optimismo y que precisamente han motivado el desarrollo de este plan.

     "No todo son negatividades, también hay oportunidades y por ello hemos creído necesario dar un empujón, poner imaginación e impulsar actuaciones concretas que ayuden al sector a recuperar una inercia que le garantice continuidad", ha afirmado.

     El plan consta de una primera fase de diagnóstico, en la que se han identificado los puntos débiles del sector y que ha constatado, además de las deficiencias señaladas por Pelegrí, otros problemas como la caída del número de ejemplares o el encarecimiento de los costes de producción.

     El conseller ha insistido en que el plan no es "una hoja de ruta" y que sus actuaciones se consensuarán sobre la marcha, aunque sí marca líneas generales para profesionalizar y dignificar el sector, para mejorar la comercialización y para simplificar los trámites administrativos.

     El plan insiste también en la formación, la investigación y desarrollo y el fomento del consumo a través de la diversificación de la oferta y el incremento de canales de comercialización.

     Pelegrí ha matizado que el plan no "rehuye" la vertiente económica, pero que no incluye un programa de subvenciones porque "el momento no es el propicio".

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