Christian Barré descarta rumores y aclara que “Domecq Bodegas no está a la venta”

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    Ha subrayado el apoyo que representa para Domecq Bodegas la pertenencia al grupo de vinos y licores francés, además de que intercambian recursos y experiencias en márketing, producción o enológicos y estudios de consumo, entre otros aspectos.

     No sólo "nos beneficiamos de la red de distribución" de Pernod Ricard en el mundo, sino también de su estructura y, en particular de la división Premium Wine Brands, que permite a Domecq Bodegas comercializar tanto enseñas españolas -Campo Viejo, Azpilicueta, Alcorta, Ysios, Tarsus, Aura y Siglo- como otras internacionales, ha añadido.

     Domecq Bodegas distribuye en España el champagne Perrier Jouet y los vinos Jacob’s Creek (Australia), Brancott Estate (Nueva Zelanda), Graffigna (Argentina) y Concha y Toro (Chile) aunque, ha resaltado, "no hay ninguna conexión a nivel de capital" con ellas.

     En el mercado nacional, según ha destacado, "la prioridad" son los vinos españoles, que suponen además el 98 % del consumo, aunque remarca que también deben cubrir otros nichos.

     Internacionalización y especialización han sido las apuestas de la compañía para sortear la crisis y concentrar los recursos, ha precisado.

     En los tres últimos años han enfocado su estrategia en España para centrarse en marcas como Campo Viejo, Azpilicueta, los vinos de "dominios" -enseñas "superpremium como Tarsus, Ysios, Aurra y el espumoso Perrier-Jouet- y Alcorta, por su rol en la restauración.

Los efectos de la crisis


     Entre los efectos palpables de la crisis, ha recordado que "la hostelería está sufriendo bastante" en España, aunque hay un trasvase de consumidores hacia el canal alimentario -"la gente se lleva la botella para tomar en casa"-, por lo que han destinado bastantes recursos para ganar presencia en dicho segmento.

     De su portafolio, ha apuntado los éxitos de su rioja "Campo Viejo", del que venden 1,7 millones de cajas al año, un tercio en España y el resto en el extranjero: "en el Reino Unido tiene crecimientos superiores al 30 %", gracias en parte a la campaña de publicidad "Decanta la vida" ("Live uncorked").

     "La marca va muy, muy bien en Canadá y EEUU, y estamos empezando en emergentes como China" y hay posibilidades de negocio en Rusia, Brasil o India, en este último caso, a más largo plazo, ha dicho.

    Sus previsiones es crecer en el mercado exterior -"a doble dígito" este año-, mientras que en España se mantendrán "estables", con "unas marcas compensando otras".

     En total, comercializan unos 4 millones de cajas al año, aunque recuerda que los datos en volumen pueden ser "engañosos" porque, por ejemplo, en el mercado español, tienen una pequeña participación en cantidad -no operan en los vinos de mesa o en gamas baratas-, pero sí son "bastante significativos" por sus márgenes de beneficio.

     En cuanto a la conveniencia de reducir márgenes para capear la crisis, Barré ha advertido que "puede ser un camino muy peligroso".

     En ese sentido, ha afirmado que tratan de manera "muy cuidadosa" a marcas "estratégicas" como Azpilicueta, que tiene "muy poca flexibilidad" en precios para preservar su imagen, y disponen de enseñas "tácticas" como contrapartida, en las que puedan entrar en políticas más agresivas si los precios de la uva lo permiten.

    En cuanto a posibles nuevas adquisiciones, Barré ha descartado la compra de bodegas en España, a pesar de que "hay mucha oferta en el mercado; estamos donde tenemos que estar", ha defendido.

     Ha detallado que no hay "nada en nuestra mente en términos de diversificación" y, respecto al enoturismo, que "no lo vemos como una fuente de ingresos como tal", aunque lo valoran en términos de "imagen y de credibilidad".

      Mas aún, después de que Bodegas Campo Viejo haya obtenido recientemente la distinción "Q" Calidad Turística del Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE).