Císcar pide cordura para que los valencianos logren acuerdos sobre el agua

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    Ha destacado que el Gobierno destinará 50 millones en modernización de regadíos en la ribera del Júcar, que se sumarán a los 1,8 millones que tiene previstos la Generalitat, entre este año y el próximo, para terminar obras pendientes y a los 50 destinados a la potabilizadora de Alzira.

Parte de los ahorros de la modernización irán  a reducir la escasez hídrica


     Ha explicado que una parte de los ahorros que genere esa modernización de regadíos "irán a reducir la grave situación de escasez hídrica que sufre el Vinalopó y el grave perjuicio ambiental que supone la explotación de los acuíferos subterráneos de los que se nutre" este río.

Además, el protocolo dice, según Císcar, que cualquier solución "pasa por utilizar la toma del Azud de la Marquesa", y plantea revisar el convenio de 13 de julio de 2001 que hablaba de la segunda toma, pero no concreta si es la de Cortes de Pallàs o cualquier otra.

    No obstante, ha añadido que cuando se planificó la toma de Cortes de Pallás y luego se cambió al Azud de la Marquesa, que es la que finalmente se ejecutó, para esa infraestructura el Gobierno contaba con una subvención de la Unión Europa que rondaba los 120 millones de euros.

    Císcar ha indicado que "se corre el riesgo de que el Gobierno tenga que devolver esa subvención si esa infraestructura no se pone en funcionamiento", y ha asegurado que el Gobierno valenciano va a procurar siempre el máximo consenso.

El Consell debe "buscar soluciones"


Ha señalado que el sistema Vinalopó-Alacantí-Marina Baixa "forma parte de la planificación hidrológica del Júcar", por lo que el Consell "tiene la obligación de buscar soluciones" a la escasez hídrica de esa zona y "al problema medioambiental de primera magnitud que es la sobreexplotación de los acuíferos".

    Asimismo, ha indicado que para poner en marcha la conducción entre el Júcar y el Vinalopó "se necesita que la Junta de usuarios del Vinalopó-Alacantí-Marina Baixa suscriba el convenio y use la infraestructura".

    Para eso, ha señalado el también conseller de Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua, "le tienen que salir los números" y éstos "no pueden salir solo de la toma del Azud de la Marquesa porque es agua para riego y no para consumo".

Un consenso que no perjudique a nadie


    "En el agua es importante que podamos alcanzar consensos. Somos una comunidad que pedimos solidaridad por lo que tenemos que ser capaces de poder alcanzar acuerdos y demostrar que somos capaces de resolver nuestras situaciones internas", ha afirmado el vicepresidente.

    Ha indicado que el Consell busca una solución que no perjudique a nadie y ha asegurado que van a hablar "con todos muchísimo" y a "buscar consensos" y se ha mostrado convencido de que final se lograrán "acuerdos y consensos".