El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), dependiente del departamento de Innovación, Investigación y Universidad del Gobierno de Aragón, es un referente nacional y europeo en mejora genética vegetal y obtención de nuevas variedades de frutales de hueso. La mejora genética de frutales en España comenzó en 1974 con el programa de variedades de almendro del CITA junto a un programa de portainjertos de cítricos en el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA). Ahora, el programa de mejora genética ha conseguido 19 nuevas variedades de almendro.

El programa de mejora genética del CITA ha obtenido 10 nuevas variedades de almendro más rentables, ya que no precisan de polinizadores y además extienden el periodo de floración para evitar las heladas invernales, todas ellas con alta calidad de fruto.

El programa de mejora de melocotonero, con 3 variedades obtenidas en el CITA, ha mejorado la calidad en los frutos tardíos, con nuevas formas y variabilidad de la pulpa, paraguayos de forma más plana, nectarinas con distinto color de pulpa, etc.

En portainjertos, el programa de mejora del CITA ha permitido la introducción de genes de resistencia a nematodos , obteniéndose 6 portainjertos para almendro y melocotonero resistentes a estos parásitos. Estos pueden ser utilizados en condiciones de replantación, permitiendo adaptarse a suelos con alto contenido en caliza, típicos de los suelos mediterráneos, controlar el vigor y tener compatibilidad de injerto polivalente. Estos portainjertos poseen una alta aptitud viverista con una alta tasa de propagación vegetativa y marcadores morfológicos de la hoja roja que facilitan la selección del injerto.

En resumen la mejora genética de frutales de hueso ha aumentado la calidad sensorial del fruto, la resistencia y tolerancia del frutal a enfermedades y plagas y ha ampliado el calendario de maduración y cosecha.

Los nuevos objetivos de mejora genética del CITA buscan paliar la incidencia del calentamiento global, más acuciante en la zona mediterránea, por lo que se estudian variedades adaptadas a las distintas necesidades de frío y portainjertos adecuados a las distintas zonas edafoclimáticas.

En este nuevo contexto, es necesario estudiar las nuevas enfermedades emergentes que permitan extender el cultivo de las nuevas variedades y/o recuperar variedades tradicionales y germoplasma silvestre que aporte genes de mayor adaptación y resistencia.

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