El diputado de la Comisión de Agricultura de Ciudadanos, Toni Cantó, sigue reivindicándose como el único político que demanda un cambio urgente y profundo en la norma de calidad del porcino ibérico, denunciando todas las presuntas prácticas fraudulentas que llevan años celebrándose en el sector, por la pasividad de unas administraciones públicas -encabezadas por el Ministerio de Agricultura- que cuentan con la asistencia de la patronal sectorial, la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, amén de un buen número de entidades colaboradoras de la administración.

En una de sus últimas preguntas parlamentarias, Cantó denuncia sin tapujos la indefensión y el engaño que sufren los consumidores a la hora de comprar los jamones ibéricos de bellota, la calidad más insigne de todas las que conforman las producciones del ibérico.

El político naranja ahonda en una de las situaciones que acontece en el sector desde tiempos inmemoriales y denuncia en el prólogo de su pregunta que “la conversión de animales híbridos en porcinos de la autóctona raza ibérica, no es el único engaño que tiene que soportar el consumidor. Cada año, cientos de miles de animales cebados con piensos enriquecidos con altas dosis de formulados energéticos (alto oleico) que imitan las características de los ácidos grasos de la bellota, son documentados falsamente como pertenecientes a la categoría comercial de la bellota”.

Escepticismo en parte del sector ANTE EL BALANCE DE LA MONTANERA ANTICIPADO POR EL NUEVO PRESIDENTE DE ASICI

Apenas se han cumplido diez días desde la finalización de la campaña de sacrificios de la montanera 2018/19, y las cifras lanzadas por el nuevo presidente de ASICI, Antonio Prieto, son ya cuestionadas abiertamente por la gran mayoría de los ganaderos que han engordado sus rebaños en las dehesas peninsulares con el fruto de la bellota.

El repaso de los datos, evidencia un notable descuadre entre los animales que entraron en las dehesas y la suma final de ejemplares calificados con la designación comercial de bellota, adelantada por el recién elegido al frente de ASICI hace pocas fechas.

Mientras que para Antonio Prieto la cifra total de cochinos de la calidad bellota, sacrificados bajo el paraguas de la norma de calidad del ibérico y con los precintos de colores acreditativos otorgados por la interprofesional a todos los jamones y paletas se aproxima a los 650.000 animales, para los vocales de la mesa del porcino ibérico de Salamanca, estas cantidades se encuentran muy alejadas de los 550.000 animales  que hasta el día 15 de diciembre se apunta que ingresaron en las fincas autorizadas para su engorde únicamente con el fruto de las bellotas.

A la denuncia del político de la formación naranja, hay que sumar también el testimonio divulgado por la Consejería de Agricultura de la Junta de Extremadura, que en una circular fechada en el mes de enero del año en curso (justo dos meses antes de la finalización oficial de la temporada de montanera) advertía a todas las entidades de inspección de la conformidad de la calidad agroalimentaria que operan en el sector del ibérico, “que se están detectando dificultades para realizar el acabado de los cerdos en régimen de montanera en numerosas explotaciones, bien por la falta de recursos de bellota, bien por el tamaño de los animales”.

DETERMINADAS ENTIDADES DE INSPECCIÓN CONVIERTEN LOS COCHINOS DE PIENSO EN BELLOTA A TRAVÉS DE UN SIMPLE PAPEL TIMBRADO

Para Cantó, “los incrementos de sacrificios de esta clase de animales, (en muchas campañas de montanera se llegan a duplicar las cifras de cochinos cebados realmente en la dehesa con bellotas) tienen su origen en la adulteración de los informes del control de la alimentación, y en ocasiones también los de los índices de pureza racial de los animales contabilizados, que realizan algunas de las sociedades de inspección que operan en el sector”.

Según remarca Toni Cantó, “estas compañías independientes de control, -que ejercen como entidades colaboradoras de la Administración y están homologadas y reconocidas por la Entidad Nacional de Acreditaciones (ENAC)-, estarían convirtiendo a los cochinos de pienso en animales de bellota, a través de un simple papel timbrado”.

Los detractores de las funestas políticas sectoriales muñidas por el Ministerio de Agricultura, al margen de la perpetua denuncia esgrimida por el diputado naranja, tampoco han tardado en aparecer.

“Hace pocos meses una de las entidades de inspección de la conformidad de la calidad agroalimentaria, Acerta, anunciaba su voluntaria retirada del ibérico a través de un durísimo comunicado en el que sus rectores censuraban que tanto el Ministerio de Agricultura como también las CCAA son conscientes de que determinadas sociedades de inspección aplican las normas de una manera muy laxa, y que desde la Administración (aun siendo plenamente conocedores del problema) se prefiere mirar para otro lado”, relata Cantó.

Los dirigentes de Acerta denunciaban igualmente, “que estas tramposas compañías aglutinan cada vez más clientes y, en consecuencia, cada vez es más difícil sacarlas del juego, desautorizarlas, quitarles la acreditación”.

Según explica el diputado de Ciudadanos, los dirigentes de la referida sociedad de inspección, -que no comulgan con los disparatados manuales de actuación que modela a su antojo Agricultura-, criticaban igualmente “que cuando el organismo supervisor, -ENAC-, ha puesto en problemas a alguna de las entidades, rápidamente se ha encontrado una solución de compromiso, un parche por fuera de las reglas legales para amortiguar los daños que ello pudiera provocar en el mercado”.

EL MINISTERIO DE AGRICULTURA, ADEMÁS DE VULNERAR LA LEGALIDAD VIGENTE, ANULA LA AUTORIDAD DE ENAC

El problema de fondo para Cantó, “viene determinado por la posterior actuación del Ministerio de Agricultura, que mediante una simple resolución administrativa se posiciona no solo en contra del texto legal de la normativa sectorial, encuadrado en el art. 15 del R. D. 4/2014, (la suspensión o retirada de la acreditación a una entidad de inspección implicará el cese automático de toda actividad, relacionada con esta norma, en tanto en cuanto no se reinstaure la acreditación) sino que además con su intervención neutraliza la autoridad de la propia Entidad Nacional de Acreditación”.

Toni Cantó apunta directamente a las ininteligibles e incomprensibles estratagemas administrativas que Agricultura dibuja para proteger y favorecer a las entidades de inspección de la conformidad de la calidad agroalimentaria, a las que la Entidad Nacional de Acreditación decide suspender por malas praxis. El antídoto administrativo que aplica Agricultura, contra las resoluciones adoptadas por ENAC y la legislación reinante, pasa por prorrogar de manera excepcional y durante un periodo máximo de 30 días siguientes a la fecha en la que se produjo la suspensión temporal de la entidad de inspección, (extramuros de toda la legalidad vigente) el permiso para seguir emitiendo los informes de raza, edad y alimentación.

Este irracional procedimiento ministerial lleva al diputado naranja a preguntar al Ejecutivo de Pedro Sánchez, ¿si tiene previsto el Gobierno derogar, -con carácter de urgencia-, los acuerdos administrativos promulgados por el Ministerio de Agricultura en contra de la prevalente normativa sectorial?. Y de igual modo, si el Gobierno piensa implantar alguna medida que restituya a la Entidad Nacional de Acreditación, -ENAC-, la independencia que debe presidir el correcto funcionamiento de sus auditorias, decisiones y competencias?

A la vista del pernicioso y funesto resultado alcanzado tras dejar las actividades de inspección del ibérico en manos de sociedades privadas a las que pagan los propios operadores por los obligados informes, Cantó pregunta al Ejecutivo de Pedro Sánchez, ¿si tiene previsto el Gobierno modificar la Norma de Calidad del Ibérico para poner dichas diligencias bajo el control y la ejecución de la Administración?

Consciente de la gravedad creada por el pernicioso modelo dominante, el integrante de la Comisión de Agricultura de Ciudadanos recalca, “que durante los últimos veinticuatro meses, los medios de comunicación no han dejado de publicar multitud de artículos que denuncian el descomunal fraude de calidad alimentaria que se está ocasionando a todos los grupos de consumo, con los elaborados cárnicos provenientes de la canal de cerdos híbridos, disfrazados de cochinos de la raza ibérica por la intercesión del Ministerio de Agricultura”. Y a tal fin pregunta en último término al Ejecutivo socialista ¿qué medidas medita implantar el Gobierno para conseguir que Agricultura actúe con arreglo a lo delimitado por la legalidad comunitaria vigente?

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