“Pocas tradiciones están más arraigadas en España que la de la matanza, y con jornadas como estas se consagra y se comparte con todos”, ha dicho el consejero. “Castilla-La Mancha tiene mucho que decir en gastronomía y hay que enseñarlo. Embutidos caseros, miel, dulces, y cómo no, vuestro aceite de oliva virgen extra, sin el cual yo creo que no es posible comprender nuestra cultura”, ha manifestado. En ese sentido, Romaní ha resaltado que “la cría del cerdo es por antonomasia el resumen de la buena economía, del aprovechamiento de los recursos, siempre escasos, si no, no sería economía”.
 
    “Es tal el rendimiento del cerdo que es imposible aprovechar más. No existen muchos ejemplos como éste en la naturaleza”, ha añadido Romaní. “Hay que aprender mucho del cerdo, y mucho del oficio de todos los participantes en todo el proceso. Entre un animal agradecido, y un conjunto de técnicas tradicionales se consigue no desperdiciar nada y garantizar el sustento de familias enteras para un año completo. Empezando por los matarifes y las guisanderas”.
 

Tranquilidad con una buena gestión

    De la misma forma, ha señalado el titular de Hacienda, tal y como ocurre con el propio cochino, “como la hucha en forma de cerdo, así tenemos que pensar los que gestionamos dinero público. Que todos tengamos la tranquilidad de que lo que se pone en la Hacienda pública vuelve, y que tengamos la confianza de saber que hay un grupo de profesionales que van a ser capaces de sacar todas las posibilidades de los recursos y nos van a proteger y asistir. Que tengamos todos la sensación de que el dinero pagado en impuestos es dinero invertido y no dinero tirado”.
 
    Según Romaní, el objetivo del Gobierno debe ser sacar tanto provecho de los recursos públicos como la gente de campo saca del cochino, “que cuando pensemos en la Hacienda pública, que cuando pagamos impuestos, nos acordemos del cochino al que echamos harina de cebada o bellotas, o de la hucha”.

×