COAG ve "razonable" el nuevo tope en los módulos para agricultores en la reforma fiscal

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      Al sistema de módulos se acogen actualmente, de forma voluntaria, el 90 % de los titulares de explotaciones agropecuarias, aproximadamente un millón de profesionales, mientras que apenas 90.000 tributan por el sistema de estimación directa, según Blanco.

      El dirigente agrario valora que se mantenga el sistema de módulo, también conocido como "de estimación objetiva", porque su supresión hubiera sido "muy lamentable" para el sector.

Un sistema "muy simple y sencillo"


      Entre sus ventajas, es un sistema "muy simple" y sencillo, porque se establecen unos rendimientos para cada sector o actividad de forma diferenciada, lo que facilita a los profesionales rendir cuentas a la Agencia Tributaria cada año.

     "El Gobierno mantendrá este sistema de módulos, que es sencillo, simplificado y bastante operativo, al que se acoge además casi todo el mundo en el campo" de forma voluntaria, añade.

     Hasta ahora, podían acogerse a este sistema fiscal los agricultores o ganaderos cuyos ingresos brutos totales no superasen los 300.000 euros en un ejercicio fiscal y el Gobierno sopesó la posibilidad de bajar este tope hasta 200.000 euros, si bien, finalmente, se quedará en 250.000 euros tras la reforma fiscal.

      Así, los agricultores que ingresen por encima de esta última cifra (en bruto) no podrán acogerse al régimen de módulos, sino que deberán hacerlo por el de estimación directa, aunque en la práctica la inmensa mayoría de los agricultores españoles podrán seguir en el primer sistema como hasta ahora lo venían haciendo, añade.

     "La modificación de estos límites afectará a muy pocos activos; la mayoría del sector seguirá cotizando por módulos, lo que valoramos muy positivamente", remarca Blanco.

      "COAG hubiera preferido que se mantuviera el tope de 300.000 euros de ingresos brutos, pero los 250.000 entran dentro de los razonable", añade Blanco, quien recuerda que el mantenimiento de este sistema ha sido una de las grandes reivindicaciones del sector agrario de cara a la nueva reforma fiscal del Gobierno