Confirman que canelones de la marca ‘La Cocinera’ tenían carne equina

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    El ministro subrayó que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente viene realizando test para esclarecer el alcance del fraude detectado en alimentos procesados etiquetados como ternera y que contienen carne equina, anticipándose al programa acordado por la Unión Europea (UE) el pasado 15 de febrero para reforzar temporalmente los controles sobre los productos cárnicos.

    "La Comisión (Europea) creemos que está haciendo las cosas razonablemente bien. Ha puesto en marcha unos programas de controles que ha distribuido entre los Estados miembros", dijo.

    "En España estamos trabajando con el Ministerio de Sanidad y Consumo, con las Comunidades Autónomas, para articular el procedimiento de toma de muestras haciendo un haciendo un reparto de la carga de trabajo para que sea lo mas eficaz posible", explicó.

    El pasado día 21, la Consejería de Economía de la Generalitat Valenciana confirmó que dos empresas radicadas en la provincia de Alicante distribuían hamburguesas de vacuno congeladas preparadas para tiendas y establecimientos hosteleros, en cuya composición se detectó carne de caballo, ante lo cual se les ordenó inmovilizar las existencias y recuperar las ya enviadas.

    El mismo día, la Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias anunció la inmovilización de 1.089 kilogramos de hamburguesas congeladas preparadas para su distribución en establecimientos hosteleros del archipiélago, tras haberse detectado en su composición carne equina.

    En opinión del ministro español, no será necesario modificar las normas de etiquetado en este momento, aunque lo que hará falta es "hacerlas cumplir".

    "Cuando se produce un fraude no hay que cambiar la norma; lo que hay que hacer es sancionar a todos aquellos que han actuado", enfatizó. Para Arias Cañete, se ha demostrado que el sistema comunitario permite seguir la trazabilidad e identificar a los proveedores de los productos. "Ahora tiene que caer todo el peso de la norma, de la ley, sobre aquellos que hayan infringido los procedimientos", subrayó.

   "No creo que se deba aprovechar la ocasión para hacer cambios de normas, cuando realmente la normativa comunitaria permite seguir la trazabilidad perfectamente y garantiza que los consumidores estén protegidos", insistió.

Ningún riesgo para la salud

    Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) ha rarificado hoy que han detectado ADN equino en unos canelones elaborados de la marca ‘La Cocinera’, propiedad de Nestlé, cuya etiqueta indicaba que llevaban carne de vacuno. Desde el Ministerio han aclarado en un comunicado que se trata de un fraude en el etiquetado que, sin embargo, "no afecta a la seguridad alimentaria del producto ni implica ningún riesgo para la salud".

     A principios de febrero, el Ministerio comenzó los análisis prospectivos en diferentes productos elaborados con carne de vacuno para rastrear la posible presencia, de forma fraudulenta, de ADN de equino, controles complementarios a los de las Comunidades Autónomas, que asumen las competencias en materia de control de elaborados y productos cárnicos transformados.

    Una vez que se ha conocido este resultado positivo, el Ministerio ha trasladado la información a las autoridades competentes en materia de fraude de las Comunidades Autónomas, para que adopten las medidas oportunas en relación con la marca afectada, propiedad de la compañía Nestlé.

     El Ministerio ha indicado que estas actuaciones van a tener su continuidad a través de la Recomendación de la Comisión Europea, del pasado 21 de febrero, para la aplicación de un Plan coordinado de control para establecer la prevalencia de prácticas fraudulentas en la comercialización de productos alimenticios a base de carne de vacuno.

     En España, la aplicación de dicha Recomendación se está llevando a cabo de manera coordinada entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y el Instituto Nacional de Consumo, ambos del Ministerio de Sanidad.

    Los tres organismos públicos van a realizar las analíticas de detección de ADN en 150 muestras que han sido asignadas a España en la Recomendación de la Comisión Europea.

Dichas muestras procederán tanto de establecimientos de venta al por menor como de otras instalaciones industriales o de almacenamiento, y estarán repartidas entre todas las Comunidades Autónomas.

Nestlé tomará medidas y Castilla-La Mancha actuará

    Por su parte, Nestlé, propietario de la marca ‘La Cocinera’ ha ordenado retirar toda la producción de su proveedor Servocar (6 productos), que tiene su sede en Casarrubios del Monte (Toledo), aunque sólo en el caso de los canelones  ha aparecido ADN de carne de caballo superior al 1%. La compañía ha asegurado que actuará legalmente contra Servocar para exigirle responsabilidades.

    En este conflicto también ha entrado la consejera de Agricultura de Castilla-La Mancha, María Luisa Soriano que ha explicado que el Ministerio, con el apoyo de la Junta, decidió realizar algunos controles en lotes de carne en el mercado nacional tras los casos de posible irregularidad detectados en otros países europeos, en los que se comprobó que había algunas partidas con carne de equino que no figuraba en la etiqueta comercial.
     Dichos controles detectaron ADN equino en unos canelones para microondas de la marca "La Cocinera", en cuya etiqueta sólo figuraba carne de vacuno, por lo que el Ministerio ha instado a la marca -que está colaborando desde el primer momento- a retirar este producto de todos los lineales del mercado nacional, cosa que ya ha comunicado que ha realizado.

    Un equipo técnico de la Consejería de Agricultura se ha desplazado esta mañana a la cárnica de Toledo para realizar las investigaciones pertinentes con el fin de averiguar si hay alguna irregularidad y, llegado el caso, proceder a adoptar medidas sancionadoras y cautelares oportunas.

    Soriano ha reiterado que lo que se investiga es una posible irregularidad en el etiquetado, que debe recoger siempre la composición exacta del producto, ya que el consumo de carne equina está totalmente autorizado y se comercializa con normalidad.