Cooperativas Agroalimentarias Extremadura ha inspeccionado más de 2.000 equipos de aplicación de productos fitosanitarios, de los que el 35,77 por ciento no ha cumplido el procedimiento al detectarse en ellos algún defecto grave por lo que no han cumplido la inspección obligatoria.

Según datos publicados por la federación en el último número de su revista, desde que se puso en marcha esta iniciativa en 2016 y hasta junio de 2018, ha realizado un total de 2.041 inspecciones a equipos de diversa índole de la región, de los que, 1.311 han pasado la inspección a la primera al no detectar ninguna deficiencia o porque solo tenían algunas que fueron consideradas leves.

Por el contrario, 730 equipos fueron considerados desfavorables con algún defecto grave, por lo que tuvieron que ser revisados por segunda vez.

Esto supone que el 35,77 por ciento de los equipos fue inspeccionado de nuevo al no cumplir en la primera inspección y de ellos, 44 tampoco cumplieron con los requerimientos de esa segunda inspección y debieron pasar una nueva. Una situación que no es solo de Extremadura, sino del resto de CCAA.

Con estas actuaciones, Cooperativas Agroalimentarias Extremadura pretende realizar una inspección obligatoria por normativa

Para este tipo de inspecciones, Cooperativas Agroalimentarias Extremadura ha contado con una unidad inspectora específica que se puso en marcha inicialmente para facilitar el cumplimiento del plazo límite de noviembre de 2016 para pasar la inspección obligatoria en este tipo de maquinaria establecida por la legislación comunitaria, nacional y autonómica.

Las estrategias de la Unión Europea sobre salud de los consumidores y seguridad en el medio ambiente establecieron que para reducir riesgos derivados del uso de productos fitosanitarios era necesario, entre otros, utilizar equipos de aplicación que funcionasen correctamente y que garantizasen la exactitud en la distribución y dosificación del producto.

Ante la demanda existente por parte de las cooperativas y la calidad de las inspecciones, el trabajo de esta unidad se estabilizó en el tiempo y, actualmente, continúa proporcionando este servicio a las cooperativas socias para un estado óptimo en el funcionamiento de sus equipos, ha puntualizado la federación.

En cuanto al procedimiento seguido en las Estaciones de Inspección Técnica de Equipos de Aplicación Fitosanitario (ITEAF), se comienza con un control visual y de los sistemas de medición de los que se dispone en los puntos fijados en el manual de inspección.

De este modo, los técnicos prestan especial atención a la seguridad de los elementos mecánicos de la máquina y a puntos concretos como los elementos de transmisión de potencia, la bomba, filtrado, barra de pulverización, tubos y mangueras, boquillas, distribución o sistema neumático.

Con estas actuaciones, Cooperativas Agroalimentarias Extremadura pretende realizar una inspección obligatoria por normativa, con la utilidad medioambiental de la norma, para la optimización de los equipos de tratamiento con vistas a la aplicación práctica de los fitosanitarios en las explotaciones, y así, lograr la obtención de los mejores resultados técnicos y económicos.

Desde el punto de vista de calidad en el servicio de inspección, la federación ha asegurado que sigue los criterios exigidos en el Real Decreto 1702/2011 que regula esta actividad, y conforme a las directrices marcadas en el Manual de Inspecciones de Equipos de Aplicación de Productos Fitosanitarios en Uso elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Además, estas inspecciones han sido controladas por parte del Servicio de Sanidad Vegetal de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio.

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