EEUU, Canadá, Reino Unido y Alemania junto a China cubren el 50 por ciento de vino envasado en el mundo, pero los ingleses y alemanes son unos mercados estables con un consumo per cápita de entre 20 y 25 litros, el de los norteamericanos oscila entre los 10 y 15 litros, por lo que presentan un segmento de crecimiento muy importante, con un alto poder adquisitivo y un importante porcentaje de población hispana.

En EEUU, la calidad viene marcada por el precio y el servicio no por el producto


    El estudio no incide, sin embargo, en la calidad de los productos, ya que aunque el diputado delegado de Economía de la DPZ, Victoriano Herráiz, ha asegurado que es "excelente", el autor de la investigación ha advertido que la percepción de la calidad, especialmente en el mercado estadounidense, está relacionada con el precio, el entorno y los servicios.

    Motivo por el que los segmentos de entre 10-13,99 y los 14-49,99 dólares deberían ser los objetivos preferentes de las D.O. y debido al peligro de que los vinos que se venden a precios inferiores, además de generar poco valor añadido, se vean desplazados por el embotellamiento en destino.

    También se recomiendan acciones colectivas para la promoción de la garnacha, una de las variedades menos conocidas en dichos mercados.

    Aunque California, Florida, Nueva York y Texas representan el 40 por ciento del consumo del vino en EEUU, no hay reglas generales para acceder a estos mercados y cada estado necesita su tratamiento. "Atacar un estado es como atacar un país", ha subrayado Albisu.

    Y esto es debido a que cada área tiene una distribución diferente, y mientras en Nueva York el vino solo se vende en licorerías, alguna de las tres D.O. están presentes en 131 puntos de venta de esta ciudad, y solo en 58 en California, 22 en Florida y 14 en Texas.

Actuar de forma conjunta ante el mismo mercado


    En este sentido, el estudio recomienda actuar de forma conjunta para hacer frente al poder de la distribución, hacer campañas de promoción genérica, mejorar la comunicación, distribución y restauración y hacer degustaciones para influir en la toma de decisiones de los consumidores.

    No obstante, Albisu ha destacado la potencia exportadora de las tres denominaciones de origen, ya que superan el 60 por ciento de la comercialización de sus vinos y la necesidad de crecimiento en estos mercados que tiene que afrontar Cariñena, la peor posicionada de las tres marcas.

    El diputado provincial ha señalado que el objetivo de la corporación es convertir el vino en elemento dinamizador de la economía de los pueblos de la provincia, mientras el director gerente del CITA, José Vicente Lacasa, ha avanzado la necesidad de pensar en la comercialización de otras variedades autóctonas, además de la garnacha, en el futuro.

(Foto: Archivo)

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