Delgado Zuleta vuelve a triunfar por segundo año en la International Wine Challenge

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   Fundada en 1744, la bodega sanluqueña sigue fiel a las tradiciones pero impregnando a sus vinos un carácter innovador donde la calidad es la premisa fundamental. Para una empresa pequeña y  familiar como la nuestra un reconocimiento más que nos motiva para seguir mejorando cada día.

Manzanilla Barbiana

    Manzanilla típica de Sanlucar, de las de siempre. Sus soleras y criaderas provienen de la casa Rodriguez La-Cave que se fusionó con Delgado Zuleta en 1978. Es un vino con una intensa  crianza biológica de6-7 años. En esta manzanilla el velo de flor empieza a ser cada vez más exigente con el microclima y hay que cuidarlo( la edad no perdona).

    Por este motivo el enólogo de la bodega Salvador Real no para de “registrar” comprobando que la crianza continua por los cánones que el prestigio de Barbiana exige. Pero, además, ha seleccionado botas que incluso supera la solera de la marca, donde la flor más que criar reposa,  deja pasar los años con menos actividad, pero manteniéndose a flote en la superficie del vino y manteniendo su palidez algo evolucionada, pero alcanzando una madurez en botas, sólo apta para entendidos.

    Las sacas de Barbiana sólo se realizan cuando todo el vino ha sido registrado por arrumbadores expertos de la casa de toda la vida, que llevan realizándola desde hace  muchos años, desde la época del “jarreo”. Sacas con mimo y las justas a lo largo del año, para atender las necesidades, pero sin perturbar la tranquilidad del velo de flor.

Amontillado Zuleta

   El Amontillado de Sanlúcar, proveniente de las mejores manzanillas de esta bodega de marcado carácter sanluqueño, es un vino lanzado al mercado hace pocos meses, un vino innovador, novedoso para el mercado y con mucho carácter.

   Elaborado con aquellos vinos de la escala de Manzanilla cuya crianza bilógica no está siendo tan intensa y por tanto el vino va perdiendo su velo de flor , entrando en contacto con el aire, oxidándose ligeramente. Estos vinos son seleccionados  tras el registro periódico para rociar “las colas” del soleraje de Amontillado.

    Previamente se encabezan a 17% vol. para evitar la formación de nuevo velo de flor y permitir así su crianza oxidativa más acentuada. Solamente se realiza una saca al año, en este caso de la criadera cuarta, que se encuentra en la Bodega 250 aniversario, parte para embotellar y el resto sigue corriendo escala para refrescar el resto de las criaderas y solera. Es por tanto un vino de color ámbar claro, brillante y limpio, algo más denso que la manzanilla Zuleta, fruto de la evaporación que ha tenido a través de las duelas de roble americano.

    Su aroma, aunque conserva parte del punzante de su origen Manzanilla, ya se torna más complejo, fruto de la variedad de aromas que ya empiezan a converger en este tipo de vinos: su mayor grado alcohólico, madera, frutos secos, especias…y en la boca una entrada menos seca, aunque siga siendo seco, más amigable y acogedora, pero con la espiritualidad, personalidad y persistencia que su graduación y mayor crianza( una media de 4 años) le confiere.