Denuncian un fraude de falsas empresas británicas que solicitan productos españoles

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     Los estafadores actúan copiando la información verdadera de las empresas que introducen en sus escritos junto con los logos verdaderos, utilizando fraudulentamente nombres de personas que trabajan en ellas, copiando los números de identificación fiscal, y señas, para dar apariencia de veracidad a los pedidos que se realizan. Una vez acordado con los estafadores, la mercancía es remitida a almacenes contratados por los estafadores y una vez retirada la mercancía, desaparecen y jamás pagan el pedido.

Muchas empresas afectadas en España lo que hace aumentar la precaución

    Las acciones fraudulentas han afectado a varias empresas españolas y por volúmenes de mercancía y valor, a veces muy elevados. Por ello, desde ASAJA Córdoba se informa de los modos de actuación, precauciones y cómo actuar en caso de sospecha.

    Según la información de esta oficina económica y comercial, los delincuentes contactan normalmente por correo electrónico, aunque también por teléfono, haciéndose pasar por un importador, distribuidor, mayorista o detallista británico, al que indican que quieren hacer un pedido, en ocasiones considerable, de mercancía.

    El correo electrónico que utilizan es similar al auténtico de aquél al que quieren suplantar, aunque a veces incluso utilizan una cuenta de gmail, yahoo, aol, etc. aunque incorporando el nombre del contacto legítimo.

    Sin solicitar muestras ni negociar precios, cantidades, frecuencia, plazos de envío y facturación, etc. confirman un pedido y proporcionan un lugar de entrega. A veces los datos del almacén son auténticos y, cuando el pedido está en tránsito, contactan al transportista modifican el lugar de entrega.

Consejos para evitar caer en este tipo de fraudes

    El fraude se descubre cuando el proveedor envía la factura al importador, auténtico y le indican que no han realizado pedido alguno.

     ASAJA indica algunas precauciones que se pueden adoptar para evitar sufrir estos engaños, por ejemplo, desconfiar de pedidos inesperados, sobre todo cuando se trata de un primer pedido, sin solicitud de muestras, ni negociación de precios. También es conveniente buscar en Internet la Web de la empresa que se supone que hace el pedido para comprobar datos y contactar con ellos, en vez de utilizar los números proporcionados en las comunicaciones mantenidas con el supuesto suplantador y observar que lo normal sería contactar desde un fijo y los móviles británicos empiezan por +447.

     Y, en caso de duda, contactar con la Oficina Comercial de España en Londres para recabar más información londres@comercio.mineco.es y, en su caso con las Fuerzas de Seguridad competentes.