Desarrollan un inoculante que permite aumentar la producción del girasol

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    Un inoculante es un concentrado de bacterias específicas que, aplicado en forma conveniente a la semilla poco antes de su sembrado, mejora el desarrollo del cultivo. Su empleo es una práctica agronómica reconocida en el mundo por sus beneficios productivos y económicos.

    Según el doctor Sergio Alemano, este novedoso producto es un concentrado de bacterias con especificidad sobre el cultivo de girasol, desarrollado con el propósito de mejorar la implantación de las plántulas, mitigar los efectos del estrés hídrico y, en consecuencia, aumentar su producción tanto en condiciones adversas de disponibilidad de agua como en condiciones favorables. El estrés en el girasol provoca reducciones significativas en la cantidad de grano producido y en el contenido de aceite en grano. Las pérdidas pueden oscilar entre un 20% y un 80%, de allí la importancia de este producto generado en la Universidad pública que apunta a mitigar los efectos de la sequía y favorecer el aumento de la producción del cultivo de girasol.

Producto innovador

    Alemano indicó a Argentina Investiga que “no existen en el mercado competidores directos porque las empresas del sector trabajan, en general, con inoculantes para soja, trigo, maíz y maní. En las grandes empresas la producción de inoculantes para girasol se encuentra recién en proceso de investigación y algunas inserciones comerciales a base del microorganismo Azospirillum sin éxito aparente”.

    Por lo tanto, este producto cuenta con un importante nicho de mercado para ser comercializado y más aún si se considera que este inoculante destinado al girasol estará constituido por cepas de Bacillus pumilus y/o Acromobacter spp, aisladas del propio cultivo de girasol en condiciones de estrés hídrico.

    “Este producto es innovador porque proporciona un microorganismo específico del cultivo de girasol, la bacteria Bacillus sp, y sus cepas tienen varias ventajas sobre otras bacterias biocontroladoras, ellas son más fáciles de cultivar y almacenar, las esporas pueden aplicarse como esporas sobre las semillas o como inoculantes, y promueven el crecimiento de la planta”, explicó el investigador.