Los presuntos espías económicos chinos fueron contratados como recolectores de té en una plantación en las montañas de Nantou, en la aldea de Jhushan.

     Los investigadores taiwaneses les acusan de recolectar información sobre los procesos de cultivo y recolección, por medio de la filmación con cámaras y teléfonos móviles, y también de robar muestras del té recolectado.

     El jefe del grupo de chinos, apellidado Zhou, admitió ante los investigadores taiwaneses que habían sido contratado por un empresa china de la provincia de Fujian para recolectar muestras de té e información, según la policía.

     Los cuatro chinos llegaron a la isla con visado para visitar a familiares y no disponían de permiso de trabajo, según comunicó la policía isleña.

     Los presuntos espías económicos chinos fueron contratados como recolectores de té en una plantación en las montañas de Nantou, en la aldea de Jhushan.

     Los investigadores taiwaneses les acusan de recolectar información sobre los procesos de cultivo y recolección, por medio de la filmación con cámaras y teléfonos móviles, y también de robar muestras del té recolectado.

     El jefe del grupo de chinos, apellidado Zhou, admitió ante los investigadores taiwaneses que habían sido contratado por un empresa china de la provincia de Fujian para recolectar muestras de té e información, según la policía.

     Los cuatro chinos llegaron a la isla con visado para visitar a familiares y no disponían de permiso de trabajo, según comunicó la policía isleña.

×