El agua de la cuenca del Ebro perdió calidad en 2012 debido a la sequía

0
7

EFE.- La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) presentó ayer las conclusiones del último informe anual de Control del Estado de las Masas de Agua (Cemas), que recoge los resultados de todas las redes de control de que dispone este organismo en aguas superficiales (ríos, embalses y lagos), en aguas subterráneas y en zonas de especial protección de la Cuenca.

El Plan Hidrológico de Ebro prevé que los balances se realicen con los resultados obtenidos en periodos de 6 años, con el objetivo de mostrar, más que resultados puntuales, la progresión del estado de las masas de agua a medio y largo plazo, por lo que el primer diagnóstico corresponde al periodo 2007-2012.

El último periodo analizado coincide con la intensa sequía sufrida en toda la cuenca, lo que ha condicionado el estado ecológico y químico en algunos tramos de río muy influenciados por la actividad humana, así como en embalses y lagos que han presentado niveles hídricos más bajos de lo habitual.

La CHE ha analizado 701 masas de agua superficiales y 105 subterráneas, que presentan una ligera tendencia negativa respecto a los niveles de calidad, informa el organismo de cuenca en una nota de prensa.

De las 643 masas definidas en ríos, 121 (18,8 % del total) no han alcanzado el buen estado, mientras que los controles en las masas de agua subterráneas han dado 22 incumplimientos, prácticamente sin variaciones respecto a años anteriores.

De estas 121 masas, noventa presentan un estado ecológico moderado, siete malo y doce deficiente, en algunos casos por incumplimientos en el estado físico-químico de las aguas, en puntos reconocidos por una mayor presión humana o por efecto de la contaminación difusa.

En años previos, los incumplimientos en los ríos fueron 114 (17,7 % del total) en 2011; 89 (13,8 %) en 2010; 96 (15 %) en 2009; 121 (19 %) en 2008 y 122 (19 %) en 2007.

La conclusión es que hay un periodo inicial positivo de mejora de la calidad y que a partir de 2011 se invierte la tendencia como consecuencia de la fuerte sequía y de la trasposición a la legislación española de normas medioambientales más exigentes.

También en los controles en aguas superficiales destinadas al abastecimiento, que se realizan en poblaciones que superan los 500 habitantes, se concluye que todos los puntos de muestreo (132) se encuentran en buen estado.

Respecto a los tramos de especial protección designados como de interés piscícola (quince en toda la Cuenca del Ebro) no se han producido incumplimientos de los límites operativos (en 2011 hubo dos).

Respecto al control de nutrientes en los cauces que drenan las zonas definidas como vulnerables (veintidós puntos), en doce se han medido concentraciones que pueden considerarse elevadas de nitratos y/o fosfatos.

En el caso de las aguas subterráneas se han detectado veintidós incumplimientos sobre el estado químico, que se corresponden con masas de agua con una gran explotación agrícola y que se localizan básicamente en el eje del Ebro y los aluviales de sus principales afluentes.

En cuanto a los datos de los 35 embalses estudiados, muestran que sólo presentan estado eutrófico El Val, Cereceda, La Tranquera, Lechago y Utxesa e hipereutrófico Mezalocha y que la mayoría (un 78 %) presentan un potencial ecológico moderado.

En 2012 se han muestreado además 41 lagos, algunos por primera vez, de los que siete han obtenido la calificación de bueno y la mayoría de moderado.

El pasado año la CHE finalizó un estudio de redefinición de la red de control de sustancias peligrosas e inició la explotación de esta red modificada, donde se han definido los 24 puntos de control, las sustancias a analizar en cada punto y en cada matriz agua, sedimento y peces.

Tras un estudio sobre los resultados históricos de plaguicidas, se ha modificado el número de plaguicidas y la frecuencia de análisis (anual o cada cinco años).

En el ámbito de las actuaciones contra el mejillón cebra, la campaña de detección larvaria desarrollada de mayo a septiembre de 2012 ha consistido en un total de 1.049 muestras en siete Comunidades Autónomas repartidas en 39 subcuencas, que han dado trece resultados positivos, nueve en embalses clasificados en campañas anteriores como afectados.