EFE.- El aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) contrarresta la sequedad que produce en las praderas el calentamiento global porque permite a las plantas usar con mayor eficacia el agua, según un estudio australiano divulgado hoy.

Durante la fotosíntesis, las estomas de las hojas de las plantas se abren para absorber el CO2 y pierden agua, pero cuando la cantidad de CO2 es elevada el esfuerzo es menor y por lo tanto se reduce la pérdida de líquido.

En este contexto, "el aumento de CO2 contrarresta completamente los efectos de sequedad producidos por el calentamiento global", manifestó el biogeoquímico australiano Feike Dijkstra a la radio local ABC.

El científico indicó que "el descubrimiento es bastante relevante" para los países que tienen cantidades significativas de este tipo de terreno, como es Australia.

El equipo de Dijkstra y otros especialistas de la Universidad de Sídney estudiaron la reacción de la pradera al tipo de calentamiento global y nivel de CO2 que los expertos de Naciones Unidas pronostican para dentro de 75 o 95 años.

El experimento se llevó a cabo en terrenos semiáridos de Wyoming, en Estados Unidos, que tiene una mezcla de pastos de estaciones cálidas y frías.

Dijkstra también expresó su interés por conocer la relación que mantienen el calentamiento global y el incremento del CO2 con el ciclo de nutrición de las plantas, para entender su impacto en la productividad.

Por ejemplo, los terrenos australianos más antiguos tienen bajas concentraciones de fósforos, una sustancia que será más escasa a medida que aumenten las temperaturas, según otro estudio preliminar de Dijkstra.

La industria agrícola está interesada en estos hallazgos porque permiten conocer la reacción del suelo a las condiciones que predominarán en la Tierra en el futuro.

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