El Consejo de Colegios de Ingenieros Técnicos Agrícolas reunía esta semana en Madrid a representantes del Mapama, Enesa, Agroseguro, organizaciones agrarias  y de cooperativas y diferentes expertos en el marco de la Jornada ‘Desafíos del seguro agrario: cambio climático y gestión de riesgos’ para abrir un debate sobre cómo el cambio climático pondrá a prueba la gestión de riesgos en la agricultura, en especial ante los fenómenos meteorológicos adversos, comolluvias torrenciales, inundaciones, granizadas o sequías, cada vez más imprevisibles.

En el encuentro se analizaron los retos a los que se enfrenta el actual sistema de seguros agrarios en un contexto en el que coexisten influencias como el cambio climático, la reforma de la Política Agraria Común (PAC) post 2020 y el encaje de los instrumentos de gestión de riesgos, entre otros.

El subsecretario del Mapama, Jaime Haddad, remarcó que España tiene el sistema de seguros agrarios más desarrollado y con mayor nivel de cobertura de todos los Estados de la Unión Europea (UE), por lo que cuenta con “el compromiso sin fisuras” del Gobierno que, de hecho, aplica el máximo nivel de ayudas permitidas a nivel comunitario para fomentar la contratación entre los agricultores.

Haddad pidió a los productores que “internalicen” los costes del seguro y la gestión de riesgos como “un gasto más” de explotación para dispersar los riesgos, que serán mayores en el futuro por el cambio climático.

Un 2017 con alta siniestralidad con daños récord en 2,2 millones de hectáreas y 745 millones de euros en indemnizaciones

Por su parte, la presidenta en funciones del Consejo General de Colegios de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, Carmen Olmo, destacó que el sistema de seguros de nuestro país es “un referente internacional”, si bien debe afrontar los retos que se abren como la mayor exposición al riesgo por el cambio climático como fenómenos meteorológicos extremos, sequías o llegadas de nuevas plagas.

El director adjunto de Enesa, Miguel Pérez, apuntó que “el cambio climático ya está aquí” y hay que afrontarlo, porque modifica los riesgos, que son más frecuentes, y hay más daños; de ahí que la importancia de los seguros sea cada vez mayor y siga necesitando del apoyo financiero público.

El director del Área de Siniestros de Agroseguro, José Carlos Sánchez, recordó que el 2017 puso a prueba el sistema nacional de seguros debido al alto nivel de siniestralidad -temporales de nieve, heladas históricas, olas de calor, granizadas o sequía-, pero se gestionó con éxito y se superó la situación. En 2017 hubo 129.000 siniestros en la agricultura (el 41,11 % más que en 2016), con daños récord en 2,2 millones de hectáreas y 745 millones de euros en indemnizaciones

El consultor de la Organización Meteorológica Mundial y divulgador científico, José Miguel Viñas, detalló que “la agricultura es una de las actividades más vulnerables al cambio climático”, lo que provoca que haya que acentuar la gestión de riesgos.

Representantes de las cooperativas y las organizaciones agrarias defendieron en la jornada profesional, por su parte, más ayudas públicas para fomentar los seguros agrarios, que éstos se adapten mejor a las nuevas necesidades de los productores y que se impulse su “universalización” para gestionar mejor los riesgos, a menor coste.

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