El CITA trabaja en la recuperación de variedades locales de cerezo

0
3

EFE.- El proyecto se desarrolla en la Unidad de Fruticultura, con la investigadora Ana Wünsch al frente, dentro del programa de Conservación de los Recursos Genéticos de Interés Agroalimentario financiado por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria INIA, según ha informado el Gobierno de Aragón.

El trabajo, continuación de proyectos anteriores iniciados en 2005, se basa en la colaboración de tres centros de investigación: el CITA, la Estación Experimental de Aula Dei CSIC y el Centro de Investigación Agraria de CICYTEX del Gobierno de Extremadura.

Estos centros están ubicados en las principales regiones productoras de cerezo del país -Aragón y Extremadura-, que también tienen las colecciones de referencia en esta especie como el banco de germoplasma de variedades autóctonas de cerezo del Jerte, la colección de variedades de la Estación Experimental de Aula Dei y la colección de variedades y de germoplasma de cerezo del CITA.

El cerezo es una especie nativa de Europa, donde se han desarrollado ecotipos adaptados.

Sin embargo, la introducción y cultivo de nuevas variedades procedentes de programas de mejora foráneos causa una pérdida de las variedades autóctonas, con la consiguiente reducción de variabilidad genética y caracteres adaptados.

Este proyecto viene a dar respuesta a esta situación mediante la recuperación, caracterización y documentación de germoplasma autóctono.

Para ello se llevan a cabo trabajos de prospección de variedades locales que están cayendo en desuso, su recuperación y conservación en colección, el análisis y mejora de su estado sanitario y su caracterización tanto morfológica como molecular.

Dentro del material recuperado existen variedades con caracteres específicos de gran interés para la mejora genética y con propiedades de adaptación a condiciones particulares, como los bajos requerimientos de horas de frío o la autocompatibilidad.

En general se ha observado que las variedades locales están diferenciadas genéticamente del material cultivado, de ahí que constituyan un acervo genético único a conservar.