El comité de empresa de Panrico en Cataluña impide que se pueda lograr un acuerdo

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     Un proceso judicial al que tanto la Generalitat como Panrico y los sindicatos CCOO y CGT se habían comprometido el pasado 18 de marzo a solicitar el día del juicio, previsto el pasado 20 de marzo, un aplazamiento con el objetivo de ganar tiempo para lograr una mediación que desembocara en un acuerdo extrajudicial.

    Finalmente, la decisión por la que el pasado jueves se aplazó el juicio en la Audiencia Nacional para el próximo 6 de mayo se produjo por la ausencia de un representante sindical de CCOO de la planta de Valladolid.

CCOO se rompe y no logra imponerse al comité


    Ante la situación de crisis abierta en la planta de Panrico en Santa Perpètua y que radica en la oposición a la mediación de una parte del comité de empresa de CCOO, el propio consejo confederal de CCOO intervino para tratar de alcanzar una propuesta definitiva, aunque también fue rechazado por el comité de empresa.

    Ahora lo volverá a intentar de nuevo con el objetivo de que la Generalitat haga una propuesta mejorada. Fuentes sindicales de Cataluña han apuntado a Efeagro que no hay garantía de que la propuesta pueda ser aceptada en la planta de Panrico debido a cómo se organiza la convocatoria de la asamblea general de los trabajadores por parte del comité de empresa.

    "Habría que someter la consulta a la participación total de los trabajadores, controlar los asistentes y que se pronuncie la asamblea", han explicado las fuentes.

    Sin embargo, han precisado que cuando el comité de empresa ha convocado asamblea "no lo ha hecho a todos los trabajadores afectados; cada vez que se ha tenido que tomar una resolución no ha llamado a todo el colectivo afectado por las medidas".

    Según las mismas fuentes, un sindicato como CCOO "solo podría hacer una asamblea decisoria consultiva entre los afiliados para plantear las posiciones y las propuestas que se están desarrollado con la intermediación de la Generalitat con el objetivo de influir".

     Los trabajadores de la fábrica de Santa Perpètua llevan más de cinco meses en huelga en protesta por los despidos y los ajustes salariales que plantea la compañía, con un ERE que supone 745 despidos en toda España, 154 en la planta catalana.