El constante incremento de los robos provoca inseguridad entre los agricultores

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   El comandante de la Guardia Civil Jesús Gayoso, del Área de Seguridad Ciudadana, ha explicado a Efeagro que si se habla de cifras en frío esta clase de delitos no es la que más preocupa, pero que sin embargo en el campo "existe una sensación subjetiva de mucha inseguridad" que no se corresponde con las estadísticas.

    Ha admitido que también hay una "cifra negra" acerca de esos robos o hurtos, pues muchos propietarios víctimas de ellos no los denuncian, lo que dificulta el seguimiento y el conocimiento del alcance real de este problema.

    Según Gayoso, existen varios tipos de asaltantes, entre los que alude al "robo famélico", es decir, los que sustraen unos conejos o unas naranjas como sustento, un perfil que ha subido con la situación de crisis.

    Pero también son una realidad, independiente de la coyuntura económica, las bandas organizadas que se dedican a coger gasóleo o maquinaria agrícola que luego comercializan en mercados o circuitos de países como los del norte de África.

Andalucía y la Comunitat Valenciana, las más afectadas


    Las organizaciones agrarias han denunciado que el incremento es general, pero dos autonomías, Andalucía y la Comunidad Valenciana, son las más afectadas, también por la importancia en ellas de la agricultura.

    Almería, Sevilla y Valencia son las provincias españolas con mayor número de robos, según Gayoso, quien ha explicado que entre el "norte y el sur" de Madrid hay una cierta diferencia, y Murcia, Extremadura y Castilla-La Mancha estarían también entre las áreas más afectadas.

    Asaja, COAG y UPA han pedido soluciones a la inseguridad y al aislamiento en las zonas rurales, y entre sus demandas, destacan el endurecimiento de las condenas a los robos, dentro del Código Penal, una mayor vigilancia y un control de los puntos de venta de los materiales o alimentos robados.

    Por su parte, el PSOE ha reclamado un plan nacional de seguridad en el campo, con mayores efectivos humanos y materiales de las Fuerzas de Seguridad.

Además del coste, se produce una inseguridad alimentaria


    Los productores también alertan de otra consecuencia de los robos: la inseguridad alimentaria que puede generar que lleguen a un mercadillo, por ejemplo, hortalizas sometidas a tratamientos de pesticidas, pues los que las sustrajeron evidentemente no conocen los plazos de cuarentena antes de esa venta.

    Asaja transmitió al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, estas preocupaciones y solicitó medidas como un incremento de las condenas, un castigo de la "multirreincidencia" o la posibilidad de que se incluyan en los daños no sólo los robos, sino también las pérdidas en las explotaciones agrícolas o ganaderas.

    El representante de COAG en Castilla-La Mancha y responsable sectorial de vino de la organización, Alejandro García Gascó, ha declarado a Efeagro que es necesario cambiar la ley "ya", porque aunque la situación "no es nueva" se agrava cada día y lo que hay en el campo "no es de todos".

    El secretario general de UPA-Madrid, Jesús Anchuelo, ha solicitado esta semana que en su comunidad autónoma se ponga también en marcha un sistema de "predenuncia", como el acordado para Andalucía, para que el productor que sufra robos no vaya a comisaria y acuda a la organización agraria y esta la tramite.

    El Ministerio de Interior y la Guardia Civil aplican, desde hace dos años, un plan especial contra los robos en el campo; recientemente, en Valencia, el Ministerio ha anunciado medidas especiales a escala autonómica para luchar contra la delincuencia en el ámbito rural, como una intensificación de la vigilancia y de las inspecciones.

    Desde la Guardia Civil, el comandante Gayoso ha insistido en que algunos consejos a los agricultores pueden contribuir a una mejor prevención, como animarles a que denuncien, cierren las puertas de sus casas o que no dejen sin vigilar objetos en sus explotaciones