El consumidor valora más el sabor del pescado de crianza que el salvaje en catas a ciegas

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    Para dicho estudio, una empresa especializada reclutó a 100 personas por cada comunidad autónoma, de diversas edades, para evaluar un total de 7.511 muestras de aquellas especies que tienen una producción más significativa. Las especies mejor valoradas fueron, por este orden, la lubina, el rodaballo, la dorada y el besugo, todas ellas de piscifactoría.

    Además, en las catas realizadas en las ciudades de Madrid, Barcelona y Bilbao se hizo una prueba adicional. Cuando se informó a los participantes previamente del origen del pescado la valoración del pescado salvaje se situó por encima de la del de cultivo. Para María Dolores Hernández, investigadora del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA), es sorprendente el efecto subjetivo que tiene para el consumidor conocer el origen del pescado sobre la valoración, ya que llega incluso a cambiar la puntuación.

    El director del IMIDA, Adrián Martínez, destacó que las conclusiones de este análisis revelan que “existe un prejuicio infundado entre los consumidores que afirman que es mejor el pescado salvaje que el cultivado. Esta es una falsa creencia, pues el estudio muestra que es muy difícil distinguirlos”.

    El responsable autonómico apuntó que “los productos de la acuicultura, además de tener un precio asequible, están muy logrados desde el punto de vista nutricional y organoléptico, no tienen contaminantes y las materias primas que se utilizan para la alimentación de los peces son de muy buena calidad”.

    Según el jefe del Departamento y Coordinador del Equipo de Acuicultura del IMIDA, Benjamín García, la Región de Murcia fue pionera en la actividad acuícola y citó a la empresa Culmarex como principal referente. En 1986 se inició el cultivo de lecha, con la captura de alevines que eran transportados a las jaulas situadas en mar abierto. 

    En 1991 se inició el cultivo de dorada y lubina. En la actualidad, la Región lidera la producción de acuicultura en España, seguida de Valencia, Canarias y Andalucía. El sector acuícola murciano soporta mejor que otras comunidades la presente coyuntura de crisis económica.

   Benjamín García señaló que desde la década de los noventa se ha venido potenciando la acuicultura como única forma de satisfacer la creciente demanda, ya que la pesca extractiva alcanzó la máxima captura sostenible y, por ello, está sometida una regulación estricta por parte de los gobiernos, para evitar que sean esquilmados los recursos pesqueros.

    La acuicultura de peces ha experimentado un crecimiento importante en los últimos 20 años. Pero el sector aún no ha tocado techo. Según García, al mercado español le cabe todavía mucho pescado y estamos lejos de las cotas de producción que la acuicultura puede llegar a alcanzar.