El año pasado se canjearon por acciones de la empresa, que necesitaba una ampliación de capital para poder acceder a un crédito de 18 millones, una financiación que finalmente habría conseguido a principios de año y que habría servido para sufragar la deuda acumulada de campañas anteriores, pero que no habría mitigado la delicada situación de la empresa.

    Según estas fuentes, la semana pasada fue despedido el gerente de la empresa, Xavier Guarner, presumiblemente por la sospecha de que se habría ocultado la situación desde hacía tiempo.

    Ahora, los responsables administrativos analizan cuál es la situación real de la sociedad y, para ello, el consejo de administración ha decidido encargar una auditoría.

    Por su parte, el sindicato agrario Unió de Pagesos (UP) ha lamentado "la falta de transparencia por parte de la empresa" y ha mostrado su "máxima preocupación" por la situación en que quedarían los 1.700 socios que el sindicato ha calculado que podría tener la exportadora, además de los más de 500 temporeros que pueden llegar a trabajar en plena campaña, según ha explicado el responsable del sector de los cítricos de UP, Carlos Roig.

    El pasado mes de abril, el conseller de Agricultura, Josep Maria Pelegrí, visitó Agrofruit, donde confirmó que la Generalitat había avalado a la exportadora de cítricos para que accediera a financiación.

    El estallido de la noticia ha puesto en alerta al sector y, aunque no estaba previsto en el orden del día, este será uno de los principales temas que se abordarán el próximo lunes en la mesa sectorial del sector citrícola que se ha de celebrar en la sede de la delegación territorial de Agricultura, en Amposta.

    La empresa podría convocar en los próximos días una rueda de prensa para exponer a la luz pública cuál es la situación por la que pasa.

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