El Ministerio no quiere que los impuestos autonómicos a los envases afecte a las bebidas

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    García Tejerina ha destacado la vinculación y capacidad de arrastre de este sector respecto a la agricultura y el mundo rural, del que es uno de sus principales clientes para materias primas, aromas y extractos, e incluso el primer consumidor de zumo de limón para elaborar sus productos.

    El sector global de las bebidas es uno de los que mejor ha respondido ante la crisis, con un aumento en el empleo del 7,6%, hasta los 53.000 trabajadores, según datos del último trimestre de 2012. Asimismo, ha resaltado "el dinamismo, capacidad de innovación y alto grado de responsabilidad social y medioambiental del sector de las bebidas refrescantes". Las bebidas refrescantes las consumen 13 millones de hogares, lo que se traduce en 36 millones de personas, ha precisado.

    Ha indicado que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) está elaborando la "Estrategia de sostenibilidad de la industria alimentaria", dentro del contexto de la Estrategia 2020, para que el sector industrial agroalimentario sea competitivo y sostenible en un mercado globalizado.

    Por su parte, el presidente de Anfabra, Fernando Amenedo, ha criticado durante su intervención en la presentación que "los nuevos impuestos a las bebidas refrescantes como los que han propuesto últimamente algunas CCAA, no favorecen ni a los ciudadanos ni a las empresas.

    Ni a la recuperación económica de un sector enmarcado en la industria agroalimentaria y que, junto a la hostelería y el turismo suponen la cuarta parte del PIB español, ha remarcado Amenedo.

    El informe del IESE recoge que el sector de las bebidas refrescantes genera más de 63.000 empleos entre directos (8.000) e indirectos e inyecta al sector público cerca de 550 millones de euros, entre pagos de IVA y cotizaciones a las seguridad social.

    Este sector facturó el pasado año 12.139 millones, de los que 4.993 millones corresponden a la facturación directa, que ha sufrido una retracción del 8%, que aun así es inferior a la de otros sectores como el de automoción, que ha caído un 30 %.