El nuevo foco de nematodo del pino restringirá el comercio de madera los próximos cuatro años

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    Una de las medidas drásticas que afectará a los aserraderos del oeste de Salamanca es la prohibición de aprovechamiento (corta) y traslado de madera de pino entre el 2 de abril y el 31 de octubre de cada año, durante los próximos cuatro años.

    En el resto del año, la madera que se corte para la obtención de astillas y fabricar aglomerados tendrá que tener unos permisos especiales y, además, deberá ser sometida a un tratamiento térmico que posibilite la eliminación del nematodo de pino. En el caso de madera de pino que se vaya a usar para muebles, el tratamiento térmico también será obligatorio.

    Algunos aserraderos de la comarca de Ciudad Rodrigo, zona donde se ha detectado el nematodo, han explicado a EFE que con estas medidas la actividad queda totalmente paralizada ya que el cumplimiento de las norma que marca la Unión Europea hace que la actividad no sea rentable.

    Sólo el tratamiento térmico, según los expertos, tiene un coste aproximado de 40 ó 50 euros por metro cúbico de madera, mientras que el precio de la mejor madera de pino oscila sobre los 120 euros.

    A los 24 pueblos afectados de la comarca de Ciudad Rodrigo hay que sumarles otros cinco pueblos de esta zona (Navasfrías, La Alberguería de Argañán, Casillas de Flores, Peñaparda y El Payo), afectados por las restricciones desde que saltara un foco de nematodo de pino en un pueblo del norte de Cáceres, concretamente en Valverde del Fresno, que limita con Navasfrías.

Cuatro focos en España en muy poco tiempo


    El nematodo de pino, que es capaz de secar el árbol en sólo tres meses, se ha expandido de forma muy rápida desde Portugal y por eso ha llegado en los últimos años a las zonas limítrofes de Extremadura, Castilla y León y Galicia.

    En la actualidad, en España hay cuatro focos de nematodo de pino: Sancti-Spíritus, Valverde del Fresno y Sierra Dios Padres (Cáceres) y un cuarto en la provincia de Pontevedra.

    La comarca de Ciudad Rodrigo es una de las zonas de España de mayor aprovechamiento maderero de pino debido a las grandes repoblaciones que se hicieron en los montes de este entorno hace más de 50 años.

    Además, en los últimos cuatro años se ha generalizado el aprovechamiento de la resina del pino negro en pueblos como Robleda o El Payo que, en caso de que saltara un foco de nematodo se quedaría sin aprovechamiento resinero ya que los pinos tendrían que ser talados para cumplir la normativa europea.

    Los 24 pueblos donde se van a aplicar las restricciones, según publica hoy el Bocyl, son los siguientes: Alba de Yeltes, Boada, Buenamadre, Cabrillas, Campillo de Azaba, Carpio de Azaba, Castillejo de Martín Viejo, Castraz, Ciudad Rodrigo, El Bodón, El Cubo de Don Sancho, Espeja, Gallegos de Argañán, Garcirrey, La Encina, La Fuente de San Esteban, Martín de Yeltes, Pastores, Pelarrodríguez, Retortillo, Saelices el Chico, San Muñoz, Sancti-Spíritus y Tenebrón.

Advierten del peligro de que se extienda a Huelva


    Por su parte, “ENCINAL” Foro para la Defensa y Conservación de la Dehesa, a través de su presidente, José Luis García-Palacios Álvarez, vuelve a mostrar su enorme preocupación porque esta enfermedad pueda llegar también a Huelva como frontera natural con el área continental  portuguesa que se encuentra, en su totalidad, en cuarentena y con enormes daños a toda la masa forestal de coníferas que se hayan afectadas gravemente de la citada enfermedad.

    La "oportuna confirmación" del Centro Nacional de Referencia, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, al declarar oficialmente  la presencia del “Nematodo de la Madera del Pino” en un monte de pinos de Salamanca, "vuelve a confirmar que todas las provincias fronterizas con el vecino país deben mantener un estado de alerta permanente y exigente",  asegura este Foro en una nota.

    ‘ENCINAL’ El Foro para la Defensa y Conservación de la Dehesa recuerda, que según la “tabla de susceptibilidad de plantas hospedantes de Bursaphelenchus xylóphilus”,  publicada por Evans (en 1996), el peligro de propagación de la enfermedad afecta a todo el grupo de las Coníferas y no solo a una especie de pino (Pinus pinaster), "como nos quieren hacer creer algunos medios".  Por eso reitera que aunque en España "no tenemos constancia de estos ataques en otras especies de pinos (por ahora) que no sean P.Pinaster, constituiría un grave riesgo y una irresponsabilidad obviar este peligro de contagio para otras especies como P. pinea y en general, para todo el Orden de las Coníferas, como así lo confirman los científicos a nivel mundial".

     Las medidas para controlar que no se extienda más la enfermedad adoptadas por las autoridades de Castilla y León incluyen la instalación  trampas con feromonas para capturar al vector y analizarlos para ver si son portadores. Medida que ya propuso ‘ENCINAL’ a la Gerencia de Medio Ambiente de Huelva y al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, cuado ya alertó en el mes de abril de 2013 sobre el peligro de contagio a los que está expuesta toda la provincia de Huelva, (como territorio limítrofe con Portugal, que en estos momentos constituye el mayor foco de infección y propagación de NMP en la UE) y sobre la necesidad de llevar a cabo un estricto programa de prevención y detección precoz de esta plaga.

Críticas a que se ha actuado tarde contra esta amenaza


    De esta forma, el presidente de “ENCINAL”, José Luis García-Palacios Álvarez insistía en aquellas fechas en que “deberíamos ir por delante del temido bichito y no esperar a que se pueda instalar en nuestras muchas dehesas y masa forestal de Coníferas.  Tendríamos que estar –afirmaba en el comunicado de prensa hecho público el pasado abril- esperándolo con las armas que podamos tener a nuestra disposición, ya que desgraciadamente el hecho de que llegue a atravesar nuestras fronteras, es solo cuestión de tiempo”. Y terminaba su declaración diciendo que “el acierto de cualquier actuación, estribará en la velocidad con la que se pueda cercar cualquier invasión para evitar su propagación y esto solo será posible a través de una estricta labor de vigilancia sobre los movimientos poblacionales de su vector de transporte, el Monochamus galloprovincialis”. 

    Por eso, nuevamente, desde Encinal  "volvemos a hacer un llamamiento a la concienciación sobre la importancia capital de vigilar los movimientos poblacionales de esta plaga y nuestra absoluta disposición a participar conjuntamente con la Administración, para colaborar en unos trabajos que impidan  uno más que seguro daños, que afectaría muy negativamente al ya sufrido Medio Rural y los millares de  puestos de trabajos que de él también dependen".