El parón de Campofrío supondrá un grave impacto al sector porcino de CyL y al del cereal

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       Además, según la organización agraria, ha considerado que este impacto alcanzará también a los productores de cereal, porque las granjas porcinas que trabajan principalmente para Campofrío consumen unos 100 millones de euros de cereales al año.

      Martín ha precisado que la planta de Campofrío que comenzó a arder  el domingo y ya se da por perdida recibía cada año la carne de unos 7.000 cochinos. El responsable de porcino de la UCCL ha reconocido que todavía es pronto para saber el impacto final de la situación de la planta de Campofrío porque no se sabe si se llevará la producción a otros lugares y si estos van a seguir adquiriendo el ganado porcino necesario en Castilla y León.

Los ganaderos de porcino no saben ahora a dónde llevar sus animales


      No obstante, ha señalado que el tiempo juega en contra de los ganaderos, obligados a dar salida a los animales en cuanto antes de que superen los 100 ó 105 kilos de peso.

      Ha asegurado que él mismo tenía previsto enviar a sacrificar dos camiones con cuatrocientos cerdos, para la planta de Campofrío que se ha quemado, el próximo jueves y está "a la espera, sin saber qué hacer".

La empresa quiere reactiva la planta para 2016


      Por su parte, Campofrío ha anunciado que, tras el incendio que está calcinando la nave de productos envasados de Burgos, se quedará en la ciudad, donde prevé abrir una nueva factoría en el plazo de dos años. Según han explicado dos directivos de la compañía este lunes, Campofrío “se compromete a restablecer el nivel de producción en Burgos”, aunque ha matizado que de momento es pronto para garantizar el 100% del empleo. Eso sí, han reconocido que si lo que se quiere es “recuperar la producción de 60.000 toneladas, eso no se hace con dos personas”.

    El director general del Grupo Campofrío, Fernando Valdés, ha afirmado que la compañía repartirá la fabricación de los productos que se elaboraban en la planta incendiada de Burgos hasta que esté construida una nueva a finales de 2016.

      Ha recordado que la planta de Burgos elaboraba unas 60.000 toneladas al año de 300 productos diferentes, por lo que una de sus preocupaciones más urgentes es que el mercado no quede desabastecido.

Almacenado suficiente producto para dos semanas


      Para ello, ya está estudiando la capacidad de las diferentes plantas que la empresa tiene repartidas por España, y si fuera necesario alguna otra de Europa, para absorber parte de la producción de la fábrica incendiada.

       Según sus estimaciones, la marca podría seguir abasteciendo a sus clientes con el producto que tienen almacenado unas dos semanas, sobre todo en el caso del jamón cocido y el pavo, que son los productos que es más acuciante volver a fabricar.