El sector confía en la Ley de la Cadena Alimentaria para atajar la crisis de precios

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   Dos asuntos claves centraron la Asamblea General de Socios celebrada por ASAJA Granada, la crisis de precios y aumento de costes que sigue lastrando la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas y la necesidad de afrontar los nuevos retos que planteará a los agricultores y ganaderos la reforma de la PAC que comenzará a aplicarse en el año 2015.

    Se dio también repaso a otros temas que preocuparon a los agricultores y ganaderos durante el 2012 tales como la definición de la nueva PAC; la deficiencia de las infraestructuras agrarias; el retraso en los pagos de las ayudas a la modernización de explotaciones; el incumplimiento del Acuerdo UE-Marruecos; la no convocatoria de ayudas Agroambientales y otras como el Plan Renove o el Cese anticipado de la actividad agraria; la desaparición de la ayuda autonómica a los seguros agrarios y los recortes del Ministerio de Agricultura, la financiación de los programas de saneamiento ganadero o la dificultad de acceso a los créditos.

   Se constataron también algunas satisfacciones como el paso del Régimen Especial Agrario al Régimen General, reducciones fiscales, rebaja del módulo en olivar en el IRPF, el adelanto de las ayudas de la PAC o el Plan de Acción para el Aceite de Oliva.

Apoyo a la Ley Alimentaria

   Se resaltó la importancia de la Ley de la Cadena Alimentaria para dar solución a la falta de transparencia y la desprotección de los productores frente a situaciones de dominio y abuso. Se trata de una de las principales reivindicaciones hechas tanto por el sector agrario como por la industria alimentaria durante los últimos años para lograr unas relaciones equilibradas, fundamentalmente con la gran distribución.

    En este sentido, se fija como objetivo la regulación de contratos, la prohibición de determinadas prácticas comerciales, establecimiento de un código de nuevas prácticas con un efectivo sistema de arbitraje, la detección de infracciones, la creación de un sistema de denuncias anónimas y el establecimiento de un régimen sancionador. Pese algunas  reticencias de la Comisión Nacional de la Competencia el proyecto sigue adelante su tramitación y el sector confía en su entrada en vigor en el mes de julio (como estaba previsto) y en su eficacia.

    Se puso el acento en que tendrán un papel destacado en la nueva PAC las medidas de ecologización (rotación de cultivos, mantenimiento de pastos y disponer de un área de valor ecológico) y los desafíos relativos al medio ambiente y al cambio climático (uso más eficiente del agua de lluvia; la mejora de los métodos de regadío, el uso directo de la energía geotérmica para el secado de cultivos o los invernaderos;  la agricultura de precisión; la gestión mejorada de los suelos y los pastos; los sistemas agro-forestales o el uso de residuos para la bioenergía) y en que los agricultores y ganaderos deberán estar preparados para asumir estos cambios.

    De igual forma se dejó claro que ASAJA Granada se esmerará durante el próximo ejercicio en este sentido de concienciación del nuevo escenario que se presentará a partir de 2015 y en su propia puesta a punto, sin olvidar otras grandes líneas de trabajo como el seguimiento de las negociaciones con terceros países, la lucha contra los robos, la reducción del coste de los insumos, la mejora de las infraestructuras agrarias, la adecuación de los seguros agrarios a la realidad productiva del campo, el relevo generacional, el impulso de las organizaciones de productores, la certificación ecológica, la defensa del regadío…, en benefició siempre de la mejora del servicio a  sus asociados.