El sector de la acuicultura lava su imagen entre los consumidores

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EFE.- Por segundo año, se han programado actividades en 11 autonomías y 15 provincias españolas, a las que se han unido actos en París y Perú, con vistas a conseguir un mayor reconocimiento social de esta clase de producción, que en el mundo es cada vez más importante para el suministro de pescado.

   Aunque España lidera la producción acuícola en la Unión Europea (UE) en volumen (275.000 toneladas en 2011) y las Administraciones insisten en su potencial, aún necesita un "despegue" y "salir del estancamiento", según ha declarado el secretario general de Pesca, Carlos Domínguez.

   En valor, España ocupa el segundo lugar, por detrás de Francia; en cuanto al total de Europa, Noruega es el primero.

   La acuicultura da empleo a 27.000 trabajadores, el 42 % del conjunto del sector pesquero nacional, y cuenta con 5.120 instalaciones, de los que 3.500 son bateas de mejillones, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

   España es el segundo productor mundial de mejillón, el primero en rodaballo, el segundo en corvina y el tercero en dorada o lubina.

   Entre las dificultades de la acuicultura, pueden citarse la necesidad de mejorar su imagen, el desconocimiento o la percepción negativa entre la sociedad, según una Guía para medios de comunicación publicada por el Ministerio, con motivo de la celebración de mañana.

   De hecho, se han impulsado catas a ciegas para convencer al ciudadano de que los platos con pescado de piscifactoría pueden gustarle tanto o más que los que incluyen producto del mar.

   Las empresas de este ámbito se enfrentan también a problemas como los márgenes reducidos de beneficios, trabas administrativas o de espacio y la competencia de las importaciones, muchas veces "desleal", según denuncian las patronales españolas.

   De hecho, la acuicultura cada vez representa un porcentaje mayor de los alimentos de origen acuático consumidos en el mundo, con 63,6 millones de toneladas (83,7 millones si se incluyen algas).

   Su valor económico global ascendió a 108.000 millones de euros en 2011 y dio empleo a 16 millones de personas.

China es el país líder, con 50,1 millones de toneladas, por valor de 51.415 millones de euros; le siguen seis naciones asiáticas (Indonesia, India, Vietnam, Filipinas, Bangladesh y Corea), y solo un país occidental, Noruega, se cuela entre la lista de las diez primeras potencias piscícolas.

   En cuanto a especies, la carpa es el pescado con más volumen de cría en el mundo; también ocupan los primeros puestos la almeja japonesa, el langostino blanco, la tilapia o la ostra.

   El Gobierno español presentará en 2014 un plan para potenciar la piscicultura, que ultima la Secretaría General de Pesca, a través de su Fundación Observatorio Español de la Acuicultura.

   Según sus planes, pretende lograr que en 2030 España lidere la acuicultura europea, incremente un 175 % el valor que genera, hasta alcanzar los 1.138 millones de euros (413 millones según los últimos datos), y en volumen duplique su producción hasta las 521.800 toneladas.

   Otro propósito es incrementar en 10.000 los puestos de trabajos generados, hasta los 37.080.

   Asimismo, el sector español investiga desde hace años con nuevas especies e incluso persigue domesticar pescados marinos muy apreciados, como la merluza o el atún rojo.

   Entre las especies marinas en experimentación figuran la acedía, el pez limón, el jurel dentón o los salmonetes de fango y de roca.

   En cuanto a agua dulce, los piscicultores buscan la diversificación con la cría de tencas, tilapia, perca o anguila en ríos y lagos españoles.