UPA-UCE Extremadura ha anunciado que el próximo miércoles 22 saldrá a la calle para denunciar la pérdida de poder adquisitivo del sector del tomate por la presión a la baja de la industria, a la vez que critica los bajos precios que se están negociando por tonelada de tomate: “Hemos encontrado agricultores que este año no van a plantar tomate, pese a llevar toda la vida con el cultivo, porque no les salen las cuentas”, según han lamentado este viernes 16 en rueda de prensa.

Desde UPA-UCE Extremadura señalan a CONESA como la industria que está presionando para que se materialicen las bajadas de precios, gracias a su posición dominante en el mercado: “Esto no es negociación, es una imposición” critican desde la organización profesional agraria, ante la pérdida de poder de los productores frente al creciente oligopolio de esta industria del tomate.

Por ello, desde UPA-UCE Extremadura anuncian una movilización el próximo miércoles 22 de febrero a las 11 horas, a las puertas de la sede de CONESA (Carretera Villafranco del Guadiana-Balboa km 1,5) para protestar por esta situación: “Hacemos un llamamiento a todos los cultivadores, a las organizaciones de productores y a las cooperativas para parar esta inercia”.

Denuncian que las industrias han recibido ayudas de dinero público por lo que “deben rendir cuentas a la sociedad extremeña”

Asimismo, José Cruz anuncia que la organización va a solicitar una reunión al Presidente de la Junta para trasladarle esta problemática, ya que en otras ocasiones “nuestro Presidente ha mostrado su sensibilidad con el sector del tomate al igual que con otros, como es el caso del tabaco”.

UPA-UCE hace hincapié en que el tomate es uno de los grandes motores del sector agroalimentario en Extremadura, debido a lo que representa para la economía, el empleo y el territorio de esta región: “No estamos dispuestos a que actuaciones como las que estamos viendo vengan a hundir al sector”. Cruz también recuerda que las industrias de tomate, también CONESA, han recibido importantes ayudas de dinero público para ser más competitivas, por lo que “deben rendir cuentas a la sociedad extremeña”.

Por su parte Lorenzo Ramos, secretario general de UPA, ha explicado su caso personal: “Yo he sido productor de tomate y tengo liquidaciones de tomate a 17 pesetas el kilo en 1994, lo que traducido en euros serían más de 100 euros la tonelada”. Ramos pone de manifiesto que “23 años después pretenden que produzcamos tomate 30 euros más barato”, aludiendo a la subida de los costes de producción. Ramos además anima a los productores a no convertirse en “regadores del cultivo”, en referencia a las imposiciones de parte de la industria que obliga a los agricultores a utilizar plantas, productos fertilizantes y fitosanitarios, etc. para acceder a la contratación del producto: “Esto puede repercutir en el resto de sectores”, alerta Ramos, por el peligro que puede tener la sobrecarga de otros cultivos de regadío, que también están pasando una complicada situación en términos de rentabilidad.

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