El sector orujero se reúne para homenajear a sus sabios, a quienes crearon esta industria

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    Ante tal evento, se ha contado con la presencia de José Luis Maestro, presidente de ANEO; María Luisa Ceballos, presidenta de la Diputación de Córdoba; Ana María Romero, directora general de Calidad, Industria Agroalimentaria y Producción Ecológica de la Junta de Andalucía; Francisco José Zurera, delegado territorial de la Junta de Andalucía en Córdoba; y Fernando Burgaz, director general de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura.

    El primero en tomar la palabra ha sido José Luis Maestro, de ANEO, que ha sorprendido a todos sus compañeros con un emotivo y apasionado discurso. A continuación ha subido al estrado el delegado territorial Francisco José Zurera, que no ha dudado en resaltar los obstáculos a los que se enfrenta el sector, así como su convicción de que sabrá salvarlos por la profesionalización existente en el mismo.

Un sector clave para que lo representa la industria del aceite hoy en día

    Posteriormente, ha sido el turno de Fernando Burgaz. El representante del ministerio ha ensalzado el valor del mundo orujero para la economía nacional y ha aplaudido la enorme labor llevada a cabo tanto dentro como fuera de las fronteras españolas. También ha querido señalar que “sin la presencia del sector orujero, el mundo del aceite no sería lo que es actualmente”. Y ha concluido su intervención transmitiendo a los asistentes el total apoyo por parte de la dirección general que lidera en cuanto a la consecución de una Interprofesional para el sector.

    En esta línea ha estado también la directora general andaluza Ana María Romero, que se ha puesto al servicio de la Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo para todo lo que precisen. Y es que desde la Junta se considera que “esta institución es todo un acierto, ya que hoy día en Andalucía existen casi 1.000 empresas ligadas al olivar con lo que ello conlleva dentro del territorio”. Moreno no ha querido perder la oportunidad de poner de manifiesto el enorme trabajo que hacen los orujeros “al conseguir convertir un residuo en una riqueza empresarial para nuestra tierra”.

     Las intervenciones de las autoridades han terminado con la presidenta de la Diputación de Córdoba, María Luisa Ceballos, que ha querido agradecer, en primer lugar, la elección de la ciudad a la que representa para acoger este relevante acto homenaje “puesto que no hay que pasar por alto que en esta zona no sólo se siente la agricultura, sino que se depende mucho de ella”, ha afirmado.

“Orujeros Ilustres”

      Por comunidades autónomas, los orujeros galardonados han sido: Jerónimo, Antonio y Jesús Rodríguez Tembleque; José y Juan Santamaría; Rafael Espuny; Manuel García; Gregorio García; Rafael Soria; Francisco Carrasco; Francisco Gallego; y Manuel Romero representando a Andalucía. Cataluña aporta dos condecorados: Francisco Ferrán y Juan Martí. Mientras que Castilla-La Mancha y Murcia contribuyen con un galardonado cada una; Secundino Cabeza y Heriberto Turo, respectivamente.

    Por su parte, la mención especial “Orujero de Honor” ha recaído en la figura de Carlos Sánchez Laín.

Apuesta de futuro y de orgullo por lo que se ha hecho

     Asimismo, ANEO ha querido aprovechar el acto para poner en valor el papel fundamental que desarrolla el sector orujero dentro del mundo del olivar. En este sentido ha apostado, según  señala en una nota, "por dejar el pasado definitivamente atrás y mirar tan sólo al futuro para ver qué se puede hacer y qué camino hay que seguir para mejorar como conjunto. Y es que todas las empresas que forman la asociación están en un momento crucial de su historia: con cambios normativos y de mercado que los obligan a tomar decisiones firmes y trascendentes para su propia existencia; sabedores de que la unidad de acción y la defensa de lo que se hace es la mejor y única garantía de continuidad para un tejido industrial vivo, generador de riqueza y dinamizador del territorio, como es el orujero".

     Todo ello genera, egún se destaca en el comunicado, "un simple y primitivo sentimiento: el orgullo. Orgullo de ser orujeros; del aceite de orujo de oliva que se produce, de la energía limpia que se genera; de la labor medioambiental en los territorios; de ser un eslabón incuestionable en el sector del olivar… Ahora bien, este orgullo, sin el apoyo de las instituciones, del resto del sector del olivar no es nada".

    Por eso "en este día de fiesta, de alegría, en el que se ha honrado a los mayores, se reivindica el orgullo de ser orujeros. El sector del olivar es diverso y si se hacen las cosas bien, con profesionalidad, transparencia y cualificación, todos cabemos".