El último reglamento de la UCE sobre el veto ruso provoca más dudas que tranquilidad

0
8

      Los productos que se podrán acoger al plan son: naranja, mandarina, manzana, pera, tomate, pimiento, pepino, zanahoria, ciruela, uva de mesa y kiwi. Los agricultores critican sin embargo que algunos sectores tendrán dificultades para acogerse a medidas como las retiradas de productos, la cosecha en verde y la no cosecha, “por el momento de la campaña en que les ha pillado la crisis”.

     Para la organización UPA es muy importante que los fondos destinados al plan, que provienen del FEAGA (Fondo Agrícola de Garantía), no consuma presupuesto agrario para un conflicto “que no tiene en absoluto un origen agrario, sino político”, aseguran.

    UPA ha criticado también los informes de seguimiento de precios en origen y destino. Los productores aseguran que los datos que maneja el Ministerio de Agricultura no son reales y que los agricultores están percibiendo unos precios “de ruina”, sobre todo en las frutas. “Los consumidores, además, no están notando ese descenso en el punto de venta”, por lo que desde UPA insisten en que es un buen momento para hacer valer la Ley de cadena alimentaria como instrumento para evitar abusos.

ASAJA pedirá aportaciones adicionales en Extremadura para paliar el veto

    Por su parte, ASAJA Extremadura impulsará una petición del conjunto de las organizaciones agrarias para que el Gobierno regional haga una aportación económica adicional a la comunitaria destinada a la fruta y hortaliza regional afectada por el veto ruso.

     El presidente de ASAJA Extremadura, Ángel García Blanco, ha dicho a Efe que esas partidas servirían para compensar la pérdida de rentas que están sufriendo los agricultores, conocedores de que las ayudas de Bruselas por este concepto tardarán en cobrarse. En su opinión, el presidente extremeño, José Antonio Monago, debe impulsar una aportación adicional regional que permita a los agricultores afectados "salvar los muebles" al menos este año.

Uno de los objetivos es que el agricultor pueda disponer de circulante, sobre todo en un sector como la fruticultura, donde gastos como los fitosanitarios son elevados, ha explicado. Además, el dirigente agrario ha considerado "urgente" la retirada de la ciruela acumulada, después de la inclusión de esta fruta dentro de la propuesta comunitaria, para que se vaya recuperando tanto en precios como en lo referido a su destino al consumo.

     Por este motivo, ya han comenzado los trabajos con la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía para que pueda iniciarse la retirada de la mercancía extremeña desde la próxima semana.

     Las negociaciones contemplan que se pueda sacar una cantidad importante de kilos de ciruela, la fruta extremeña afectada por el veto ruso, pues el albaricoque y la nectarina estaban recogidos antes de la prohibición. García Blanco ha mostrado su satisfacción porque la Unión Europea "tome decisiones" y ha confiado en que éstas se hagan efectivas de forma "rápida".

C Valenciana aplaude las ayudas a los cítricos pero las pedirá para caqui y granada

     Asimismo, el vicepresidente del Consell y conseller de Presidencia y Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua, José Císcar, ha expresado hoy su satisfacción por el anuncio de ayudas compensatorias de la UE a cítricos, pero reclamará la inclusión también del caqui y la granada.

     En un comunicado Císcar destaca la medida del Comité de Gestión de Agricultura de la Comisión Europea, un órgano de nivel técnico que ayer decidió que se incluyeran las naranjas y las mandarinas en los nuevos programas de apoyo para la retirada de frutas y hortalizas del mercado y que tenían Rusia como destino.

     Asimismo, ha indicado que, desde que la Federación Rusa anunció el embargo comercial a productos hortofrutícolas europeos, la Generalitat ha realizado gestiones y mantenido un contacto permanente con el sector y con el Ministerio de Agricultura (el único interlocutor ante la UE) para demostrar la importancia de los cítricos, el caqui y la granada para la Comunitat Valenciana.

     Con ello, añade, se pretende minimizar el efecto sobre las exportaciones agroalimentarias valencianas a Rusia, que en 2013 fueron de 125 millones de euros.