¿Escucha el Magrama?

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     La propuesta del Ministerio de Agricultura para el pago de las ayudas asociadas deja muy insatisfechos a los principales actores del sector ovino organizado de España. Limitar las ayudas diferenciadas a los ganaderos que produzcan más de 0,4 no ayuda precisamente a la profesionalidad, en Francia por ejemplo han puesto 0,8, bien podríamos acercarnos a 0,6 ya que quien no llega a esa producción, salvo causa justa y zonas muy desfavorecidas, no tiene justificación, ni viabilidad aun con muchas más ayudas de las programadas.

    Según nuestros datos hay de un 20  aún 30% de ganaderos sin viabilidad posible por edad u otros problemas y el desacoplamiento es la mejor solución que podían tomar.

    Dar una ayuda diferenciada a las zonas desfavorecidas es una tremenda injusticia discriminatoria hacia los ganaderos de las llamadas zonas favorecidas. Volviendo al caso de Francia en toda la nación  está declarado desfavorecido para el ovino, precisamente porque el ovino se va situando en las zonas marginales que no permiten otro tipo de producciones. Justamente es lo que pasa en España en comarcas como la de Zaragoza, considerada “favorecida” donde los ganaderos se sitúan en las terrazas del valle del Ebro con la pluviometría más baja de España, concretamente zona sur de Monegros y campo de Belchite.

    Negar ayudas diferenciales a los ganaderos que produzcan corderos certificados de calidad, realizan mejora genética para conservar y mejorar  nuestras sufridas razas autóctonas o los ganaderos que pagan cuotas en agrupaciones que regulan el mercado, beneficiándose a la sombra todos los demás, negar estas evidencias, es ir a una simplificación administrativa que conduce a la desaparición de gran parte del trabajo de los últimos 25 años.

    No es de extrañar que con estas perspectivas de disminución del censo, provocadas en parte por el enfoque de la PAC y la falta de valor de apoyar a los que tiran del carro, el MAGRAMA plantee que no se sobrepasará nunca la cantidad de 40 euros por cabeza, para lo que tendrían que quedar menos de 4 millones de ovejas, un tercio de las que existen actualmente.

    Otro tema que no entiendo y no solo con el Ministerio sino con otras organizaciones del sector, es la falta de apoyo específico a los jóvenes menores de 40 años. Plantear que ya tienen un porcentaje superior del pago básico como argumento, es esconder el ala, cuando saben que ese sobrepago va a afectar a los que se incorporen o se hayan incorporado en los últimos cinco años, dejando fuera  a la gran mayoría que jóvenes, pocos por desgracia, que se incorporaron antes o han crecido en cabezas con poca mochila de derechos.

    Espero que rectifiquen porque rectificar es de sabios. Apostar por lo fácil y conservador llevará al mayor abandono del que ya se dará y al paro a numerosos profesionales que trabajan para este sector… ¿podremos cambiarlo?