España defiende un enfoque político de la UE más flexible y adaptable al sector de los mercados

0
5

MARM.-El Secretario General de Medio Rural del MARM ha abogado por una política comunitaria de promoción que dé cobertura y abarque el mayor espectro posible de productos y temáticas

En relación con los aspectos de gestión España ha apostado por una política sencilla de gestionar, flexible y que permita responder con agilidad y eficacia a las situaciones de crisis

El Secretario General de Medio Rural del MARM, Eduardo Tamarit, ha planteado hoy, en su intervención en el Consejo Informal de Agricultura de la UE que se celebra en Wroclaw (Polonia), la necesidad de adoptar un nuevo enfoque para la política de promoción de la UE más flexible que el actual y más adaptado a las necesidades del sector agroalimentario y a las características de los mercados.

En este sentido el Secretario General ha apostado por una políticade promoción que de respuesta a objetivos propios de la UE, proporcionando cobertura, apoyo y complemento a las acciones que desarrollen los EEMM y las empresas, contribuyendo así a que la industria agroalimentaria y los productos ganen terreno frente a los competidores en el mercado internacional. Una política, ha subrayado Tamarit, “que sea coherente con otras políticas comunitarias de manera que se generen las sinergias que permitan rentabilizar al máximo los recursos disponibles”

En relación con los aspectos de gestión el Secretario General ha defendido una política sencilla de gestionar, flexible y capaz de adaptarse a las circunstancias cambiantes de los mercados, que permita responder con agilidad y eficacia a las situaciones de crisis.

Por ello, frente al planteamiento de un doble filtro para la evaluación de los programas de promoción por parte de los Estado miembros y la Comisión, Tamarit ha planteado la conveniencia de “adoptar un modelo más eficiente en el quela Comisión desarrolle directamente determinadas acciones relativas a temas de interés comunitario como estudios de mercado y campañas para dar a conocer y poner en valor el modelo Europeo de producción, o sectores que se consideren estratégicos o que sufran problemas específicos de mercado a nivel comunitario, responsabilizándose los Estados miembros de la selección de los programas sectoriales presentados sobre la base de unas normas comunes”.

En cuanto a la financiación el Secretario General ha abogado por que los programas de interés comunitario sean financiados completamente por la Comisión, resaltando la necesidad de que la participación financiera de los Estados miembros sea limitada para evitar distorsiones de la competencia.

También se ha planteado en la reunión del Consejo el contenido de las actividades de promoción. Sobre este punto Eduardo Tamarit ha reiterado la posición española indicando que deben abarcar desde el estudio de mercados hasta las misiones comerciales y las actividades de mercadotecnia, relaciones públicas, publicidad o acciones en punto de venta, desarrollándose estas actuaciones tanto en el mercado interior (a nivel local y nacional) como en terceros países.

Tras señalar que las acciones deberían abarcar el mayor espectro posible de productos y temas, siendo conveniente priorizar los productos de calidad y alto valor añadido, el Secretario General ha abordado el aspecto de los beneficiarios de las acciones, señalando que “además de las organizaciones profesionales e interprofesionales es interesante la participación de las empresas, en determinadas condiciones, como ya sucede en el caso de la OCM del vino que incluye, entre las medidas de apoyo al sector vitivinícola, la posibilidad de financiar programas de promoción desarrollados por empresas en países terceros”.