España pide que la reforma agrícola no dañe a los principales cultivos nacionales

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    En particular, Arias Cañete puso sobre la mesa la preocupación ante la idea de una convergencia interna de las ayudas entre países y regiones, que "puede producir en España muchos flujos financieros de unas comunidades autónomas a otras y, dentro de las autonomías, de unos agricultores a otros".

    Por ello, España trasladó a la CE "los problemas más importantes que tenemos en los principales cultivos españoles, que se podrían ver afectados por una convergencia interna muy importante, que haría que no podrían cubrir sus costes de producción", explicó el ministro.

    Arias Cañete indicó que, para que Bruselas entienda el alcance del problema, se ha presentado a la CE "una documentación importante".

    El ministro explicó que también preocupa el hecho de que la propuesta comunitaria declara susceptibles de recibir ayudas a cerca de 38 millones de hectáreas, es decir, 17 millones más que las que en la actualidad, el equivalente de "incorporar cinco nuevos países medianos y pequeños de la UE a la PAC", señaló.

    Por ello, se ha pedido a Bruselas "la facultad de que España pueda tomar decisiones para reducir la superficie elegible y para que los agricultores españoles no vean reducidas sus ayudas en una cantidad muy importante, por aplicación de la incorporación de nuevos territorios", que antes no percibían ningún tipo de subvención.

    Por último, el ministro abogó por aumentar del 10 al 15% el porcentaje de las ayudas a los agricultores susceptibles de ser vinculadas a la producción.

    Arias Cañete señaló que "para España es insuficiente" mantener un porcentaje de ayudas acopladas del 10 % a afectos de garantizar el futuro de "muchos sectores productivos" y que se necesitaría destinar "como mínimo" el 15 % del sobre nacional de pagos directos, para solucionar problemas concretos en los sectores agrícola y, sobre todo, ganadero.

    El ministro indicó que el comisario estuvo "muy receptivo" a estas propuestas, y que se comprometió a estudiar los problemas y "proponer algunas fórmulas".

    Además, tanto España como la CE acordaron seguir manteniendo reuniones en el futuro de los respectivos equipos técnicos, dado que "viene un semestre muy complicado donde tenemos que trabajar en todos los frentes", en relación a la CE, el Consejo y el PE, indicó el ministro.