Estudian técnicas innovadoras para evitar que los productos vegetales se estropeen

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       Esto genera importantes pérdidas económicas, además de un gran impacto ético y social por el despilfarro de alimentos que se produce tras su cosecha.

      Este curso plantea técnicas novedosas para aplicar a esos productos vegetales que eviten al máximo que se estropeen a través de sistemas sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

     Entre las técnicas que se darán a conocer durante el curso, Artés ha destacado algunas relacionadas con la refrigeración de los productos o su tratamiento en atmósferas controladas y atmósferas modificadas.

      Además, se abordarán algunas de las técnicas más novedosas de aplicación de coadyudantes tecnológicos para evitar la deshidratación de los productos hortofrutícolas, como su almacenamiento en envases de polímeros plásticos biodegradables o con recubrimientos de tipo céreo o fungicidas naturales que evitan el desarrollo de podredumbres.

      Otra parte del curso estará orientada a las novedades en los sistemas de procesado mínimo de los denominados "productos de cuarta gama", es decir, las frutas y hortalizas que se venden ya lavadas y cortadas, listas para consumir (por ejemplo, las ensaladas ya listas para servir).

      Artés ha destacado que en el curso participarán docentes y expertos de países como Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia, Holanda, Brasil, México, Chile y España.

      Se trata no solo de profesores e investigadores universitarios, sino también de representantes de las principales empresas del sector para que los alumnos puedan tener una visión real del sector desde el punto de vista empresarial.

      De hecho, Artés ha recordado que el curso no recibe ningún tipo de financición pública, sino que está patrocinado por algunas de las principales empresas del sector, como Tecnidex, Citrosol, Decco Ibérica, Fomesa Fruitech, Sakata Seed, Sensitech, Bioconservación, Grupo G’s y SPE-3.

      Muchas de estas empresas colaboran habitualmente con la UPCT, con la que mantienen contratos de investigación e incluso una cátedra tecnológica en el caso de Grupo G’s.

      En el curso participan unos 65 alumnos de una veintena de países diferentes como Alemania, Marruecos, Túnez, Argelia, Irán, Cabo Verde, Canadá, Francia, Italia y España, entre otros.