En su opinión, la decisión adoptada anoche de marcar 2017 para la liberalización del azúcar es "positiva" -en cuanto el sistema de cupos no acabará en 2015 como se barajaba en las propuestas iniciales de la Comisión,- pero "decepcionante" por no haberse fijado el 2020.

   Todavía es posible "conseguir al final nuestra meta" de mantener las cuotas de producción de azúcar hasta 2020, una vez concluya la negociación sobre la reforma de la Política Agraria Común (PAC) y la OCM única, ha insistido.

   Las industrias fabricantes de Azúcar (AB Sugar y ACOR, en España) cuentan con un plan estratégico horizonte 2020 para garantizar que, en ese momento, sean "plenamente competitivos" -en un mercado liberalizado y más abierto a las importaciones tras las supresión de cuotas-, tanto las factorías como los agricultores de la remolacha.

   "Si en vez de 2020 se acordara al final acabar con las cuotas antes -en 2017 o 2018, por ejemplo- tendríamos que acelerar todos los planes" de la industria del azúcar para lograr esa competitividad en menos tiempo, ha subrayado Rivero.

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