Fallece Esperanza, el primer ejemplar de lince ibérico del programa de conservación ex situ

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    Recientemente, el empeoramiento de su estado de salud como resultado de su avanzada edad, con 13 años recién cumplidos, y del estado terminal de la enfermedad renal hicieron que Esperanza la trasladaran a una instalación fuera de la vista del público en la que pudo tener mayor tranquilidad y fue sometida a los cuidados veterinarios. Ayer, tras alcanzar un estado de deterioro avanzado y ante el grado de sufrimiento que padecía, se procedió a su eutanasia.  

El ejemplar que más aportó a conocer la especie

    En estos 13 años Esperanza no sólo ha sido uno de los ejemplares más mediáticos de lince ibérico (con todo la concienciación social que ello supone), ha sido también uno de los ejemplares que más ha aportado al conocimiento sanitario de la especie,  a los protocolos de manejo en cautividad (fue el primer lince ibérico criado artificialmente), al manejo genético (fue la primera madre de cachorros mixtos entre Sierra Morena y Doñana),  así como ha aportado al programa de cría un número de descendientes.

    En las próximas semanas, el primer cachorro de Esperanza nacido en 2006, Cynara, está  a punto de parir, su primera camada en el centro de cría de La Olivilla, por lo que esperamos que los genes de Esperanza continúen en el Programa por muchos años.

    El Programa de conservación ex situ pierde de este modo  a uno de sus ejemplares más importantes y a un auténtico símbolo de la supervivencia de esta especie.

El origen de un proyecto ahora consolidado

    En marzo de 2001, cuando el lince ibérico atravesaba sus peores momentos, con apenas un centenar de animales en libertad y aún se estaba tratando de llegar a un acuerdo entre las administraciones para comenzar el Programa de Cría en Cautividad, un equipo de investigadores de la EBD, dirigidos por Miguel Delibes, encontró en Coto del Rey (Doñana) una camada con cuatro cachorros en la que una de las crías estaba ya muerta y otra en estado crítico. Por acuerdo entre la Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente se decide retirarla y confiar su recuperación y crianza al Zoobotánico de Jerez.

   Se trataba de una hembra de apenas una semana de edad a la que se llamó “Esperanza” por cuanto suponía la posibilidad de iniciar el germen de un proyecto de cría para ayudar a recuperar la especie y sería criada con biberones en el zoo. Cuando contaba con 5 meses de edad y había pasado el periodo más crítico de su crianza, fue trasladada al centro de El Acebuche, en Doñana.

    Allí, Esperanza cumplió con las expectativas que se tenían con ella. Fue la segunda hembra en criar en cautividad (se le adelantó Saliega, un cachorro de Sierra Morena criado también en el Zoobotánico en 2002) y tuvo tres camadas con un total de 5 cachorros, presentando un magnífico comportamiento maternal a pesar de haberse criado a biberón y en ausencia de otros individuos de su especie. En 2009 fue afectada por Enfermedad Renal Crónica en grado avanzado, a finales de ese año se le detectó un tumor mamario que fue extirpado en junio de 2010. 

   El equipo del Zoo lamenta la pérdida de este ejemplar y considera todo un lujo haber podido contar con esta lince, especie que ha contribuido a continuar trabajando e investigando por la conservación de la misma.