Fitó revoluciona la venta de semillas de tomate para mejorar la calidad y evitar fraudes

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     Tanto desde los medios de comunicación como desde las asociaciones más representativas del sector como Anove y Asehor (que aglutinan respectivamente a las casas de semillas y a los semilleros), se ha dado la voz de alarma y se ha dejado claro que la reproducción ilegal de plantas es un delito penado y un fraude al agricultor.    

Atajar los problemas con un nuevo sistema de comercialización

     Semillas Fitó ha decidido dar un paso hacia adelante para atajar este grave problema y es la primera compañía que va a lanzar un nuevo sistema de comercialización de semillas para sus principales variedades de tomate: Paladium, Byelsa, Duratom, Molier y Bigram. Precisamente, las semillas de tomate son un segmento perfecto para comenzar con este nuevo sistema de venta: son semillas que llevan detrás una fortísima inversión en I+D y el agricultor tiene mucho que perder si la variedad que trasplanta no está debidamente controlada y es una copia fraudulenta.

     Según Eduard Fitó, director de Desarrollo de Negocio y Asuntos Corporativos de Semillas Fitó, este nuevo sistema persigue dos objetivos: “Por un lado, queremos asegurar al máximo la calidad de la semilla que vendemos, que requiere de unos controles y una preparación que tienen unos costes muy elevados, por lo que sólo controlando el proceso de venta podemos garantizar que las semillas estén siempre en las condiciones óptimas.

     Por otro lado, es primordial evitar el fraude, ya que el 25% del valor de la semillas se reinvierte en I+D y si hay fraude no hay investigación y, por tanto, no habrá renovación varietal”.

    El nuevo sistema de venta es sencillo y práctico tanto para el agricultor como para los distribuidores y muy fácil de controlar para los semilleros autorizados y los certificadores externos: el agricultor no recibirá las semillas directamente, sino que se le entregarán unos vales, llamados “FITOVALE”, con la cantidad de semilla adquirida y los podrá canjear por la semilla certificada en los semilleros autorizados por Fitó, que serán controlados por auditores externos. Con ello se da un gran paso adelante para mejorar la trazabilidad y calidad de cada semilla vendida.