La crecida del Ebro provoca ya la alarma y la inseguridad en al menos cuatro CCAA

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       Las previsiones, ha reconocido el consejero, "no son nada halagüeñas" y los caudales pueden incluso superar a los previstos hasta ahora debido a las intensas precipitaciones de nieve caídas en el Pirineo, a la lluvia que se ha producido por debajo de los 1.500 metros de altitud y al deshielo por el incremento de las temperaturas de la pasada semana.

     Por todo ello, la situación es "seria y complicada", ha agregado Suárez, quien ha advertido de que se van a producir daños en explotaciones agrícolas y ganaderas y que la crecida afectará a algunas casas ubicadas en las proximidades del río en las localidades aragonesas de Novillas y Padilla, entre otras.

     A la vista de esta situación, el consejero ha explicado que, de forma preventiva, se van a desalojar ordenadamente algunas casas o residencias amenazadas por el río, a falta de concretar en qué lugares se procederá a efectuar estas evacuaciones.

Pendientes de ver cómo aguantan las motas de contención


     Otra de las preocupaciones de la Coordinación Operativa de Aragón es ver cómo aguantan las motas de contención. Si resisten, no habrá incidencias en los cascos urbanos, pero si alguna cede podría ser necesaria la evacuación de alguna población o de parte de algún núcleo urbano, ha reconocido Suárez.

     Por otro lado, el consejero ha apuntado que se requiere una limpieza del Ebro en "partes concretas", con un "planteamiento general" más allá de las "limpiezas puntuales" que ha realizado la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en Novillas, Pradilla, Boquiñeni o Pina de Ebro.

     Ha añadido que la limpieza del río es "una asignatura pendiente" que hay que acometer, pero "sin destrozarlo", ha aseverado.

El caudal del Ebro supera los 2.000 metros cúbicos por segundo en Castejón

 
      No sólo hay alarma y problema en Aragón, sino en otras muchas zonas del río. Así el caudal del Ebro supera los 2.000 metros cúbicos por segundo en Castejón (Navarra), una localidad donde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) espera niveles en torno a los 2.400 metros cúbicos por segundo para la madrugada del jueves al viernes.

     La CHE prevé también que el Ebro alcance a última hora de caudales de entre 750 y 800 metros cúbicos por segundo a su paso por Miranda de Ebro (Burgos), tras las crecidas en el Nela y Trueba, una avenida extraordinaria, que será mayor que la del 16 de febrero pero sustancialmente menor que en enero.

     La CHE ha actualizado las previsiones de avenida extraordinaria del río, tras observar los caudales circulantes en los tramos altos de los afluentes de la margen izquierda afectados por el episodio generalizado de crecidas desde la cabecera hasta la cuenca del Aragón, han informado hoy fuentes de la CHE.

     Siguiendo con las previsiones para el eje del Ebro, en el caso de Logroño los caudales se situarían en torno a los 1.200 metros cúbicos para la tarde de mañana viernes. Los caudales punta se alcanzarán en Zaragoza los 2.000-2.100 metros cúbicos por segundo durante la madrugada del sábado al domingo.

     Por el momento, en el caso de los ríos de cabecera con caudales más destacados, el Nela en Villarcayo (Burgos) se sitúa cerca de 160 m³/s.

      Por su parte, en los afluentes de la parte Navarra se ha producido una crecida de carácter extraordinaria en el río Arga. En esta cuenca en Etxauri se han alcanzado los 955 m³/s y se prevé que el caudal se sitúe también en el entorno de 1.000 m³/s en Funes.

     En el apartado de desembalses preventivos, la CHE ha anunciado que se mantienen los 60 metros cúbicos desde el embalse de Ullíbarri, en Álava y los 1.550 metros cúbicos por segundo desde Mequinenza en el bajo Ebro, mientras que Yesa se mantuvo cerrado la tarde de ayer para evitar confluir en este episodio.

     En el caso de Miranda, la CHE ha destacado las maniobras realizadas en el embalse del Ebro, en Cantabria, que ha cortado sus aportaciones después de realizar un desembalse preventivo y en el embalse de Sobrón. En este último caso se está realizando una maniobra que pretende intentar reducir los caudales circulantes aguas abajo en hasta 50 metros por segundo.